De Ser a Ser



Revisa tu imagen de madre, revisa tu imagen de padre, de hermano, de hermana, de marido, de esposa, de amante, de maestro, de discípulo, de novia, de novio, de hijo, de hija, de amigo, de amiga, o lo que quiera que crees que eres. Libre de toda identificación, libre de cargar con una imagen petrificada que ha sido insertada en la mente a través de la educación y de las costumbres, libre de tener que cumplir con un rol establecido, libre de todo lo que signifique posesión del tipo que sea, y es que estando a solas todavía seguimos proyectando una imagen de nosotros mismos, una gran carga sin duda; las imágenes que construimos en la mente son las que nos impiden ver, y es que como dice Jean Klein en su libro “La sencillez del ser”, “sólo cuando el contacto no es ya entre dos imágenes, sino entre ser y ser, es posible la comunión. Entonces hablamos de amor”.