Permaneced en mi amor


"Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor". (Juan 15:9)

Misteriosas las palabras de Jesús, son palabras que me acompañan desde hace muchos años; cada cual las interpretará como desee, así es como me nace interpretarlas hoy:

No dice Jesús permaneced en ‘vuestro’ amor, dice permaneced en ‘mi’ amor, ese amor al que se refiere no es el pequeño amor interesado y condicionado, sino que claramente se está refiriendo a un amor impersonal y no condicionado; ese 'mi' no se refiere a la figura de Jesús, se refiere al Cielo, un amor no condicionado es un amor que nace del Cielo.

Los pensamientos van y vienen, las emociones vienen y van, los sentimientos también van y vienen, sin embargo el amor permanece; los pensamientos, los sentimientos y las emociones son hijos del tiempo, por lo tanto son finitos y caducos; los sentimientos, los pensamientos y las emociones forman parte de ese amor condicionado; el amor sin embargo es eterno, su naturaleza es eterna; el amor nace de la eternidad, es decir de lo no condicionado, el amor es un puente que une el cielo y la tierra.

Lo único que permanece es lo eterno.

El verdadero amor siempre Es, independientemente de cómo sean las circunstancias.