Eso que se llama "la búsqueda espiritual" (DOS)


Segunda entrega sobre eso que a menudo llamamos "la búsqueda espiritual". Estas notas fueron naciendo de los libros y de las charlas de Tony Parsons, también de las charlas de Lisa Cairns:

Nadie eligió venir aquí, simplemente sucedió, pero no hubo nadie que eligiera venir. El sueño es que creemos que elegimos, que creemos que hay una persona, un yo que elige. El cuerpo-mente es algo que está ahí, digamos que es una maravillosa marioneta divina, tú eres la divina expresión y eres por lo tanto esa maravillosa marioneta, pero para nada eres un individuo. En la Totalidad no hay nadie, sólo hay Totalidad. Estar despierto y estar dormido es en realidad la misma cosa, porque despiertos o dormidos se trata simplemente de Ser. Toda idea de autoridad está colapsando. La vida sucede, pero no hay nadie que esté ahí para vivirla. Tú no vives las experiencias, simplemente las experiencias suceden. La liberación es ver que no hay NADIE, que sólo hay vida sucediendo. La vida no te sucede a ti, la vida simplemente acontece. Tenemos una idea de lo que sería una persona sabia, es decir una persona amorosa, hermosa, de movimientos suaves y de hablar pausado que además escucha música new age y que viste de blanco, se trata sin duda de una bonita estampa imaginar algo así, pero de verdad que no tiene ningún sentido pensar en un 'prototipo' de lo que debe ser una persona espiritual. Cualquier gesto externo supuestamente espiritual no es más que cualquier otro gesto de otra naturaleza, es decir que los que invocan el OM no son más que los que no lo invocan. El Todo está siempre en todas partes. 

Cierra los ojos, intenta buscar al individuo que hay dentro, verás que no hay ningún individuo separado de la Totalidad. Quien está escribiendo esto es la Totalidad, quien lo está leyendo es también la Totalidad. No has de meditar para encontrar al Ser ya que el Ser completo está aquí y Es todo lo que existe. ¡Es tan fácil entenderlo! Nunca nadie ha hecho ningún esfuerzo para ser alguien. No hay una sola cosa que sea mejor que otra. TODO LO QUE HAY ES ESTO. Cuando lees algo es el mismo Ser el que está leyendo acerca del Ser. Estar dormido y estar despierto es lo mismo, sólo que lo diferenciamos con la mente, creemos que uno es mejor que otro, sin embargo los dos son la expresión divina.

Un terapeuta es el desarrollo de la idea de que hay un “alguien” que puede convertirse en “algo”, por eso sugieren perdonar a la madre, curar las heridas del niño interior y toda esa colección de cursilerías.

La Presencia no es un acto de la voluntad, no por pensar en la Presencia eres ya Presencia. Presencia, que es lo mismo que Unidad, quiere decir simplemente que el Ser Es; el Ser es algo que está mucho más allá del “tú”, es decir de la personalidad; el Ser es un misterio, vivir no es otra cosa que abandonarse en el aliento permanente de ese misterio.

No hay un lugar donde puedas encontrar Amor porque todo es Amor. 

El yo ve objetos separados: una mesa por un lado, un árbol por el otro, el cielo, un río…pero eso es sólo la apariencia porque lo real es que no hay nada separado del Todo.

La Consciencia no tiene nada que ver con lograr unos sueños y unos objetivos, la Consciencia es algo completamente impersonal, algo sereno, algo que está al margen de las ganancias, al margen de los éxitos, al margen también de los fracasos. Conseguir la riqueza económica es lo mismo que intentar conseguir la iluminación. Todo esfuerzo personal no es otra cosa que la persona intentando conseguir algo. No hay nada que lograr, excepto el reconocimiento profundo de que no hay que lograr nada.

El gran problema de la mente es que se hace una idea de cómo ha de ser la vida, de cómo nos tiene que ir en la vida, incluso la mente se hace una idea de cómo tiene que ser la iluminación, de cómo Dios es, la mente recrea de antemano la propia muerte y la vida después de la muerte, y el hecho real y concreto es que no sabemos nada de la vida y que no sabemos nada de la muerte. A la mente hay que acostumbrarla a que conviva con lo desconocido. Lo desconocido no sabemos lo que es. Lo desconocido está mucho más allá de cualquier tipo de pensamiento. Lo desconocido no lo podemos imaginar, por más que lo intentemos.

Mucho de lo que ofrece la espiritualidad de hoy en día tiene que ver con intentar ayudar a la persona, como si la persona fuera el centro de todo; la mente quiere hacer algo con la vida, sin saber que la mente no puede hacer absolutamente nada con la vida, si acaso será la vida la que hace algo con la mente ya que es la mente la que está inscrita en la vida y no al revés. Se oye a veces a la gente decir: “Ahora voy a hacer que mi vida funcione”, sin saber que la vida siempre ha funcionado y siempre funcionará; la vida no funciona porque tú lo digas o porque tú se lo estés pidiendo; aún cuando crees que la vida no funciona, sí que funciona pues la vida funciona siempre ya que es puro funcionamiento sin mente que la condicione.

Cuando se comprende lo esencial, el trabajo que hasta ahora era una obligación, pasa a ser una celebración. 

Cualquier cosa que pienses que has hecho en tu vida, tú nunca lo has hecho, así que relájate. Todo lo que ha sucedido en tu vida es justo lo que tenía que suceder, todo está divinamente ajustado, no hay flecos que escapen a la Totalidad. No hay un lugar al que puedas ir para escapar de la Unidad, el vientre santo de la Unidad te acoge siempre.

Nadie puede obtener eso que ya Es. 

No puede haber meditación porque no hay una persona que medite, no hay un yo que esté meditando, habrá si acaso contemplación, y ni siquiera eso, llamémoslo Silencio, bello y profundo Silencio.

El Advaita no puede ser enseñado porque es la Unidad misma. El despertar no es algo que desciende sobre la persona. Lo que tú Eres está siempre más allá de la mente.

La vida son un montón de fotos que luego la mente va juntando para poder construir una historia, pero no hay ninguna historia, sólo es que la mente lo compone de esa manera. Cualquier cosa que aparezca es una invitación para ver que sólo hay Unidad. No hay NADIE en la Totalidad. Dios juega a encontrarse a sí mismo, y lo hace tan bien que muchas veces no se encuentra a sí mismo porque le gusta jugar a perderse; andar perdidos es también un juego en la forma, el estar perdidos es el más bello juego de amor. 

No hay un yo independiente que observe los objetos sino que el que observa es también lo observado. No hay un yo independiente que se pueda iluminar sino que quien se ilumina es la propia Luz de la conciencia, se trata siempre del Ser conociéndose a sí mismo.

Yo ya soy Eso que busco.

Si la mente descubre que no hay ningún lugar al que llegar, entonces puede rendirse, entonces se pasa de una relación con la vida “personal” a una relación “impersonal”. Finalmente la liberación trae consigo la toma de conciencia de que no hay reloj, de que no hay un buscador, de que no hay gurú, de que no hay despertar ni liberación. Todo lo que hay es Ser. Eres sólo el Ser siendo, pura Eternidad.

Ya no necesitas a esta persona imaginaria que sigue y sigue haciéndose preguntas, juzgándolo todo, calculándolo todo, no has necesitado nunca a esta persona que busca maestros hasta debajo de las piedras, abandónala para siempre, deja de tener el control y ponte a vivir en el caos, un caos luminoso y lleno de honestidad con la vida; enamórate de esto que ahora Es, abandona la supuesta historia que parece dar consistencia a este alguien imaginario que parece real pero que no es real en absoluto. Quita de los ojos el filtro del yo y verás que todo se muestra en su máxima pureza.

La mente siempre quiere más, pero si consigues detener el mundo mental que no para de proyectarse y ver lo que Es, y ver también a la mente irrumpiendo con su eterna cantinela de “tiene que haber algo más que esto”, estarás contemplando el drama básico que está siendo continuamente representado y que consiste en la contemplación de lo que Es y en la consiguiente irrupción de la mente diciendo “esto no es bastante, quiero más, esto no es la iluminación, quiero más”. El dilema pues no es que el individuo comprenda o no comprenda, el dilema es el individuo mismo. Cuando el individuo se aparta, entonces irrumpe la Luz verdadera.

En la forma externa que tienen las cosas, todo puede ocurrir, sin embargo al Ser nunca le ocurre nada.

La iluminación es la vida misma. La vida está ya iluminada.

Lo que Eres no es algo que sucede en el tiempo.

La libertad está más allá de ti, la libertad está siempre más allá de lo que hay en este mundo.