Esa es la esencia



Un rótulo que debería de estar en la entrada de las escuelas, en la entrada de las casas, de las oficinas, habría que colocarlo también a la entrada de las fábricas, de las universidades, del parlamento de la nación, podría estar grabado también muy dentro del corazón del ser humano: "QUEREMOS PERMANECER EN LA FORMA, PERO NO SE PUEDE PERMANECER EN LA FORMA", ya que la forma es finita y caduca, por eso es preciso habitar en la esencia, en lo que no muere, en lo que perdura y es eterno; no es preciso salir a buscar lo que es eterno pues eso es lo que somos, esa es la esencia. La esencia es una extraordinaria energía impersonal llena de amor.