El grano de mostaza


Lo verdadero es simple, tan simple como el grano de mostaza del que habla Jesús en la famosa parábola que dice así:

“Otra parábola les propuso, diciendo: el reino de los cielos es semejante a un grano de mostaza que toma uno y lo siembra en su campo, y con ser la más pequeña de todas las semillas, cuando ha crecido es la más grande de todas las hortalizas y llega a hacerse un árbol, de suerte que las aves del cielo vienen a anidar en sus ramas”. (Mateo 13, 31)

No has de hacer nada para buscar al Ser pues ya eres el Ser, no tienes que plantar en tu corazón ninguna semilla más pues la pequeña semilla del Reino está ya alojada en tu corazón. Nada de lo que haces puede hacer que seas más de lo que eres pues ya eres Todo, ya eres Uno en el Todo. Vives en la Unidad desde siempre y para siempre. Para Ser en esencia no necesitas hacer nada. Por asistir unos días a un retiro, por hacer yoga o mindfulness, tu Ser no aumentará, y no aumentará porque el Ser no aumenta ya que es perfecto y completo en sí mismo. Ninguna canalización te traerá ningún mensaje nuevo. No hay partes de tu Ser que necesiten mejorar porque el Ser no mejora nunca, es imposible. La iluminación es saber que no necesitas iluminarte. Quien busca la iluminación es la iluminación misma. Buscar la iluminación es una ambición como otra cualquiera. La iluminación no es un estado aparte de lo que ya Es. No hay nada que aprender porque nunca nadie te puede enseñar nada, podrás aprender cosas y aspectos de la vida en la forma, pero no aprenderás nada con respecto a la verdad última. Cuando meditas no eres más que cuando no meditas, cuando rezas no eres más que cuando no rezas, cuando paseas no tienes que ir de una determinada manera, puedes ir como te dé la gana; no es preciso vestir de blanco, de verde o de amarillo, vístete como quieras; no tienes que hablar pausadamente, tampoco tienes que modular tu voz ni hacer movimientos lentos para hacer creer a los demás que eres muy espiritual. Por viajar a la India o al Nepal no eres más que si viajas a cualquier otro país del mundo. Por entrar en una iglesia no vas a conseguir una unción especial. Nadie te puede bendecir porque todo está ya bendecido desde siempre. Donde quiera que vayas eres ya Eso que eres y que siempre has sido. Nada de lo que hace un buscador le acerca ni un milímetro al Todo, y es que el buscador aún no ha comprendido que ya es el Todo y que no hay nada más que el Todo. No puedes buscar al Todo porque ya estás en Él. No tienes que hacer nada para alcanzar ninguna verdad ya que tu propio Ser es esa verdad. Nadie puede obtener algo diferente a eso que ya Es. Lo único que hay es el Ser siendo, lo único que existe es la Vida aconteciendo. Lo único que hay es el Silencio; es el Silencio el espacio desde el que todo nace. Así que serena tu alma, estás ya en casa, siempre estuviste en casa y siempre estarás.

Este es pues el grano de mostaza, el más increíble regalo del Cielo.