Y ni eso



No pienses en tu destino individual, piensa si quieres en el destino universal. Y ni eso. Siente el latido de todo lo que vive, verás que eso que vive no va envuelto en destino alguno, sería una redundancia si a todo lo que vive le añadiésemos además algún destino. Viviendo verás que no hay otro propósito que la vida misma.