La fuente clara del corazón



La mente, al escuchar, siempre produce ruido. La mente es inquieta y quiere atrapar todo eso que ofrece el mundo de las formas externas, al intentar atraparlo todo casi siempre cae en excesos, cuando no en manipulación, y no es que manipule a otras mentes, más bien se está manipulando a sí misma. Pero hay otra escucha desde el silencio que no produce ruido, en esa escucha siempre hay paz. Todo pensamiento condicionado produce ruido porque viene del almacén de la mente, lo no condicionado sin embargo sólo puede venir de la fuente clara del corazón, quien vive junto a esa fuente vive en la quietud, vive sin sed, y sin sed el camino no produce fatiga.