Bajo la llave del profundo silencio



-Muchas de las cuestiones que tocas casi siempre las llevas al fondo Raúl, muy al fondo, sin embargo nunca te he escuchado ser crítico con la fotografía.

-También soy crítico con la fotografía, aunque la verdad es que hasta ahora es algo que he hablado con amigos, privadamente, nunca lo he comentado en público. Lo primero de todo fíjate en la fotografía que has enviado, la joven de la foto se tapa mientras hace la fotografía, está como parapetada detrás de un invento tecnológico, su rostro no se puede ver pues lo tapa la cámara. Mientras hacemos una fotografía, en vez de abrirnos a todo el espectro de lo real, nos centramos sólo en una pequeña parte, es como si en vez de mirar con los dos ojos decidiéramos quedarnos tuertos por un momento; el que hace una foto se podría decir que se está tapando de la vida que le llega, y antes que abrir los ojos a lo real y empaparse de todo lo que la vida le ofrece, parece como si le diera por ocultarse, por esconderse; en vez de mirar a la totalidad que nos está alcanzando, parece como si solamente quisiéramos quedarnos con una pequeña parte; si elegimos lo parcial antes que lo total, siempre nos viviremos como algo incompleto. Las fotografías no dejan de ser visiones parciales de algo que está ahí y que es inconmensurable. ¿Por qué nos dedicamos a coleccionar visiones parciales pudiendo abrirnos a vivir la totalidad directamente?

-Quizás nos dé miedo esa apertura total. 

-Sé que esta época que estamos viviendo es la época de la glorificación del artista, por eso algunas cosas no es fácil decirlas. Un problema grande de la fotografía es que no hace más que almacenar impresiones, ese almacenar impresiones produce un gran masaje en los sentidos, sin embargo ese masaje rara vez penetra hacia las capas profundas del Ser. Creo que no es bueno estar todo el día tomando nota de lo que pasa, eso es justamente lo que hace el fotógrafo. La vida no se escribe sobre un carrete de película, la vida se escribe en realidad sobre las aguas de un río de corriente caudalosa, y es que sobre las aguas de ese río nada puede ser escrito pues nada permanece. El afán de registrar y de hacer que todo permanezca produce en el fondo un gran cansancio. Para muchas cosas es mejor que no quede registro de ningún tipo, a veces como mejor se guardan las cosas es bajo la llave del profundo silencio. 

-¿Qué se busca en una fotografía?

-En una fotografía el fotógrafo busca lo real, lo mismo que un pintor en un cuadro también está buscando lo real; siento decirlo, pero en un cuadro apenas hay nada real, lo mismo que en una fotografía, y mira que te habla uno que ha hecho miles de fotografías. Buscamos todo el tiempo lo real en lo que hacemos, y eso es andar aún bastante despistados. Buscamos algo que nos realice en los sueños que tenemos, en las relaciones que establecemos, con nuestros hijos, con nuestro trabajo también buscamos eso, en realidad no hacemos más que movernos de una cosa a otra, todo el tiempo inquietos, nerviosos, es preciso decir que ese movimiento es casi siempre en vano.

-¿Por qué es en vano?

-Porque se trata simplemente de las andanzas del ego. Es muy curioso ver la cantidad de esfuerzos que el ego hace para su propia supervivencia.

-Con la escritura, ¿ocurre algo parecido?

-Exactamente lo mismo. En realidad la vida no se puede escribir sobre un papel o sobre una libreta. Lo más bello que tenemos todos es nuestro mundo interior, algo que en realidad no se puede describir, nunca lo que se escriba sobre ese mundo interior podrá reflejar ni siquiera una pequeña parte de la maravilla que somos. Estar vivo no es dejar constancia de que estás vivo, estar vivo en realidad es quedarse sin palabras. Todo el mundo anda como loco contando sus experiencias, pero no se trata de que cuentes tus experiencias, se trata de que te coloques de una vez en el centro de tu propio Ser. La mente no hace más que dar vueltas sobre sí misma, de esa forma lo que hace es enterrar a la verdad. La verdad no es ninguna entelequia filosófica o religiosa, la verdad es el ser eterno que vive en tu interior, es ahí hacia donde has de viajar, ese es el gran desafío, todo lo demás sobra.



(Transcripción de parte de un chat con un amigo. Hace unos días).