Una balanza



Hay una balanza que a todo da equilibrio, esa balanza no es otra cosa que la pureza; cuanta más pureza hay en eso que eres y en cómo vives las cosas que te toca vivir, más vida en su pureza se va a manifestar delante de tus ojos; la pureza no es un pensamiento ni una intención que te invita simplemente a ser buena persona, la pureza no es un empeño personal ni algo que tenga que ver con las buenas intenciones, la pureza es la esencia de todo lo que vive.