Los madrugones



Madrugar es bueno si de forma natural te nace madrugar, pero madrugar por obligación es una debacle. Hay mucha gente desquiciada por madrugar. Un buen número de personas enferman debido a los madrugones. ¿De qué te sirve madrugar si no estás verdaderamente descansado? Un cuerpo que no descansa es un cuerpo desorientado, malhumorado, un cuerpo que durante buena parte del día va a estar echando humo negro. Las depresiones arrancan casi siempre aprovechando que el cuerpo no descansa bien, no eres un vago por dormir más tiempo.

Aunque dormir más de la cuenta tampoco es bueno, se trata de una balanza que ha de estar en equilibrio. Búscate un trabajo en el que no tengas que madrugar, o por lo menos no madrugar en exceso, eso no es ser un caprichoso, eso es ser como hay que ser. 

Si un trabajo no te lleva a la calma, a la quietud, intenta cambiar el rumbo, un trabajo no es sólo para ganar dinero; si un trabajo no te lleva a descubrir ese ser profundo que mora dentro, plantéatelo todo otra vez y empieza de nuevo. Nunca es tarde.