11-M: tras los detalles se esconde la verdad



Un documental que lo cuenta casi todo. Y lo cuenta casi todo porque al documental le falta algo muy importante: los ejercicios de la OTAN en los días previos al 11 de marzo de 2004, esos ejercicios pudieron ser la pantalla perfecta bajo los que se escondieron los verdaderos autores del atentado.

Alguien envió no hace mucho este breve escrito de un tal Miguel. Dice así:

"Mis disculpas por anticipado a las victimas, familiares y amigos del 11-M por mi lenguaje frío y directo, alejado de cualquier intención de herir u ofender.

Observen las imágenes de los trenes de los primeros instantes, las de todos, ¿no ven algo extraño? Los trenes no están quemados ni hay signos de salpicaduras en el interior...... Esas consecuencias se pueden obtener sólo de dos maneras: con muchos kg de explosivo con lo que las mochilas dado su tamaño NO pasarían desapercibidas (explosivo de uso civil), o con pocos kg de explosivo con lo que las mochilas SI podrían pasar desapercibidas (explosivo de uso militar).

Cualquier usuario del transporte público madrileño sabe que es IMPOSIBLE que las DIEZ mochilas llegasen a su objetivo. Por lo general cuando alguien se olvida de algo suele aparecer otro usuario (buen samaritano) que le advierte de que se deja algo. Esto por lo general, porque lo que SIEMPRE ocurre es que los DESCUIDEROS PROFESIONALES cuyo "horario laboral" coincide con las horas puntas se "ocuparían" de dichas mochilas y, como mínimo, una mochila debería haber explotado en otro sitio de Madrid (por los descuideros, al llevarse las mochilas).

En cuanto a la mochila de Vallecas, tiene dos fallos graves de diseño. Primero, el amperaje del altavoz del móvil que actúa como sonido para la función de alarma es insuficiente para cebar el detonador; segundo: sólo un loco pondría un móvil al lado del explosivo porque la señal de frecuencia del móvil, la cual transmite aún estando apagado, detonaría parte del explosivo. En los arsenales y polvorines no se puede entrar con móvil, es la prueba de que la mochila de Vallecas es una farsa ya que ninguna de las víctimas tenía metralla.

Aunque se protegiese el artefacto en una caja faraday casera (envolverla en papel de aluminio) o algo más sofisticado como por ejemplo dentro de los extintores, el propio móvil al intentar localizar cobertura (aún estando apagado) la detonaría. 

La RENFE en Madrid se caracteriza por que suele tener una gran puntualidad, lo cual permite la utilización de temporizadores.

Los TEDAX, solo por el olor (literalmente), saben al 99% cual es el explosivo utilizado....... si callan es por la zanahoria de un mal menor......

Es en los detalles donde se puede atisbar la realidad.

La onda explosiva siempre busca el camino con menor resistencia, es por eso que las bombas no provocaron cráteres. Observe los trenes, puertas y ventanas salieron disparadas, también el techo salió disparado ya que es más liviano que el suelo, es el que esta abombado en forma de burbuja.... Todo coincide con una onda de presión a excepción de pequeños cráteres en el suelo de cada uno de los respectivos focos de explosión. Esto es un indicio de que los explosivos estaban ocultos en el suelo de los vagones, posiblemente en algún registro de mantenimiento. Teniendo el chásis debajo, la onda expansiva saldría por la efímera tapa de plástico cubierta por el suelo del vagón, también es indicio de pocos kgs de explosivo de uso militar, su instalación posiblemente fuera realizada en las cocheras".



Que a nadie se le olvide que el atentado del 11-M ocurrió exactamente a los 911 días del 11-S, un dato que no debería de pasar desapercibido.