Más allá de lo espiritual


Está la conciencia, y está también ‘algo’ que está más allá de la conciencia. Lo que se manifiesta en la conciencia es a veces circunstancial, eso que es circunstancial lo mismo que viene también se va. La espiritualidad que tanto se intenta cultivar hoy día es también algo circunstancial que viene y va, lo curioso es que eso que es, eso que somos en esencia, no es ni siquiera espiritual, y no lo es porque eso que es no tiene calificativo, es del todo natural, es tan puro eso que somos que no tiene marco bajo el que acogerse, no hay un epígrafe que lo incluya. No por frecuentar ambientes espirituales vas a descubrir eso que eres. Es más, cuando contactas de verdad con lo que eres, de forma natural tiendes a abandonar los ambientes espirituales porque lo que allí se cocina son también egos y apariencias, por lo general muy bien disfrazados. ¿De qué te vale el molde del pan cuando el pan está ya hecho?

No puedes ir detrás de la verdad para atraparla, si acaso esperarás a ser tomado por ella. No eres tú el que sale buscando eso, es eso que viene hacia ti y se aloja en tu corazón, así que de poco vale que te afanes y que te esfuerces. Despréndete del deseo de ser alguien iluminado o de ser alguien muy espiritual pues no es más que una ambición como otra cualquiera.








La necesidad y el anhelo



Una cosa es la necesidad, otra cosa distinta es el anhelo. Es la persona la que tiene necesidades, no el Ser. El Ser no tiene necesidades, y no las tiene porque nada necesita, en el Ser si acaso se albergan anhelos. La persona siente que necesita porque cree que le falta algo. El anhelo es lo que se revela por sí solo sin necesidad de acometer acción alguna. El anhelo no nace de ningún deseo, el anhelo es manifestación directa del Ser. La Vida que anhelamos es la Vida que ya Somos.


La periodista Alish entrevista a Mooji, el afamado gurú de la no dualidad. En Alish vemos a una mente que piensa en unas necesidades y que busca unas respuestas vitales, es decir que en ella podemos ver una mente como la de cualquiera de nosotros; Mooji mira desde el Ser y está al margen de cualquier necesidad, en especial de cualquier necesidad de respuesta.

Ved ‘la prisa’ que tiene la periodista, ved la calma que emana el entrevistado.

Un diez para el traductor simultáneo que no sólo hace a la perfección su trabajo profesional, sino que está completamente alineado con Mooji y con el espíritu del momento.

Hay que agradecer la alta calidad de imagen que ofrece la entrevista ya que a través de ella se puede ver el río de fondo que corre por debajo: Alish interpela como una periodista al uso, sin embargo Mooji responde desde ese lugar y espacio vacío, un lugar que debería estar ‘disponible’ para todos los seres humanos, ese es el lugar de la paz y el lugar del sosiego en la verdad.

Es preciso reconocer el trabajo de Alish, un trabajo periodístico impecable a pesar de su aparente torpeza en esta ocasión; reconocer también a Mooji su entrega desinteresada a la Verdad.








Lo importante de la muerte



Lo importante de la muerte no es que mueras con la conciencia tranquila, lo importante es que mueras ‘viendo’ que eres Conciencia; porque si mueres tan sólo con la conciencia tranquila podría tratarse de un tranquilizante mental que te auto administras para calmar la culpa, sin embargo al ‘ver’ que eres Conciencia, pasas a pertenecer a una esfera transpersonal que es la que de verdad mueve el mundo.








La historia está casi toda tapada y ocultada



Este apunte se lo dedico a un hijo con el que hace apenas tres años me sentaba a repasar sus lecciones de historia, cuando acabábamos la tarea le solía decir: “Sabes que eso que estudias en realidad ya no vale; ahora mismo es preciso reformular muchos aspectos de los libros de historia porque no cuentan más que cosas inapropiadas. Ojalá algún día sientas ganas de sentarte a mirar contenidos diferentes”. 

Puede que ese día haya llegado ya. Aquí dejo dos charlas que le gustarán a él y a muchos más, sé que alguna de las cosas que se cuentan chocan bastante. A disfrutar de ellas. El invierno es muy bueno para encerrarse un poco, bendito viento y bendito frío y que nos impiden salir a la calle. Aprovechar el tiempo es un arte, creo que en las escuelas tendría que haber una asignatura que llevara como nombre “el arte de aprovechar el tiempo”, otra asignatura podría ser “el encuentro con la belleza”, otra muy importante debería ser “las labores de la casa”, a ese plan de enseñanza le podríamos llamar "aprender de una vez por todas lo que de verdad necesitamos".

En la primera charla Steve Locse habla con Stewart Swerdlow sobre “Nuevas razas”.

En la segunda charla Semir Osmanagic (vestido de Indiana Jones de manera cómplice y hasta humorística) habla de los últimos hallazgos en las pirámides de Bosnia, una charla realmente interesante.



En la fotografía se puede ver la pirámide del Sol, en Bosnia, bajo la nieve; a sus faldas se sitúa la ciudad de Visoko.








Independentismo, españolismo, y por supuesto sentimentalismo.



¿Tú estás a favor o en contra de la independencia de Cataluña? Pues no estoy ni a favor ni en contra. Si te mantienes neutral en una situación tienes más posibilidades de saber lo que pasa, sin embargo no vas a saber lo que pasa si miras de forma acalorada y partidista, así que lo que viene a continuación es 'un ofrecer' esa mirada neutral que no busca nada ni pretende nada, por supuesto tampoco pretende tener la razón.

El independentismo no es la independencia, es curioso que el independentismo catalán esté siendo pagado por el Estado central; si el independentismo catalán está pagado por el Estado central, quiere decir que la actual independencia de Cataluña es un proyecto de Estado, luego si es un proyecto de Estado nos está diciendo que el juego al que ahora se está jugando conviene de igual manera al independentismo catalán y al centralismo españolista; para que el juego funcione hay que revestirlo todo de mucho sentimentalismo, y eso es justo lo que está ocurriendo.

Para unos ojos que estén viendo la jugada de forma neutral, la independencia de Cataluña es un lavado de cerebro, es un lavado de cerebro lo mismo para los catalanes que para el resto de los pueblos de España. A través de un lavado de cerebro te hacen creer que algo es muy importante cuando en realidad no lo es; los que están a favor de la independencia son controlados a través de ese lavado de cerebro, exactamente igual que son controlados los que están en contra. 

Los actuales líderes catalanes están ahí colocados para parar una posible y más que verdadera revolución integral en Cataluña, lo mismo que para detener cualquier otra revolución que se pueda dar en cualquier otro punto de la península. El encargo concreto es que esa independencia acabe fracasando, ese es el mensaje preciso, ese es el mensaje de fondo.

¿Algún ejemplo concreto de que efectivamente se trata de un lavado de cerebro? Sí, este vídeo de apenas dos minutos. 

Es un vídeo de una violencia inaudita, claro que lo es. El proyecto de independencia de Cataluña busca el enfrentamiento entre hermanos, por eso el no tomar partido es la clave para poder ver lo que está pasando.



El independentismo catalán es una pantalla construida de común acuerdo con el Estado central, a través de esa pantalla algunos dirigentes catalanistas pueden ahora mismo escapar de la justicia, otros dirigentes españolistas desvían la atención sobre los verdaderos problemas que ahora mismo tiene España. A ese juego se está jugando.

Quiero hablar ahora de una figura muy interesante y muy desconocida. Noemí Trujillo es una poetisa y novelista barcelonesa afincada ahora en Madrid, publicó el año pasado una novela y le dedicaron un pequeño artículo en la prensa. Dice Noemí Trujillo que en Cataluña, lo quieras o no, hay una presión muy grande porque existe la constante necesidad de tener que tomar partido a favor o en contra de la independencia. Pero hay que decir que esa presión no existe sólo en Cataluña sino en el resto de los pueblos de España, y esa es justamente la clave del lavado de cerebro, el sentirse 'obligado' a tomar partido, por eso para desactivar ese lavado de cerebro es preciso no tomar partido. 

Es muy difícil que el ser humano consiga salirse de las jugarretas y de las maquinaciones que traza su propia mente, es muy difícil. En política nada pasa por el intelecto, todo pasa por las vísceras, por eso es tan difícil que alguien cambie con respecto a sus ideas políticas pues todo queda embadurnado por el sentimentalismo. El sentimentalismo son los sentimientos manipulados. Esos sentimientos están completamente manipulados ahora mismo de un lado y del otro. Conviene recordar que las ideas políticas son un refugio grande para el ego, al ego le gusta mucho tener opiniones, y las ideas políticas son perfectas para tener opiniones.

En política rara vez importa lo que de verdad importa, en la mayoría de los casos esos políticos que dicen gobernar van en contra de los intereses generales, es muy difícil encontrar a alguno que piense en el bien común ya que ellos únicamente piensan en el bien privado y particular, por eso ahora es tan difícil poder construir algo verdadero. Se hace del todo necesario que los líderes políticos sean despiertos de conciencia. En el independentismo catalán no hay despiertos de conciencia, lo mismo que no los hay dentro del españolismo que promueve el Estado central.





Nunca ningún sistema traerá la libertad.

Todo ideal es falso.


Una mente que quiera actuar en libertad ha de estar libre de ideales y de creencias.


No importa de dónde eres, lo que importa es lo que eres. La verdadera identidad es no tener ninguna tipo de identidad, eso no quiere decir que te dejes manipular y controlar, antes al contrario, quien sabe lo que es en esencia construye siempre a su alrededor espacios de libertad.










Los distintos grados de la plegaria



Más o menos sabíamos ya que la oración tiene distintos niveles, pero creo que nunca nadie lo había explicado tan bien, un texto para ser leído con mucha atención:  

“La plegaria que pide lluvia para las cosechas o incluso el pan nuestro de cada día es el nivel más elemental de la oración, el mérito de esta oración es que reconoce la existencia de la transcendencia divina ya que nos dirigimos a un Dios que está más allá de las formas, más allá de lo visible. Es la forma de oración que está asociada con la creencia. 

Hay una tradición de la India que dice que después de pasar múltiples vidas orando de esta manera, al final Dios, yo no sé si por aburrimiento o por piedad, finalmente envía a este buscador de sopa o de dinero la gracia mediante la cual busque la verdad en vez de buscar algo, porque se trata de buscar a Dios, no de buscar cosas. 

El nivel superior de la oración no es “Dios dame alguna cosa” sino “Dios date Tú a mí”; yo no quiero una cosa, quiero Dios. Esta oración quiere decir que me intereso menos por las cosas y más por Dios. En otras palabras, en lo que concierne a las cosas “hágase Tu voluntad Señor, a mí me da igual, lo que me interesa eres Tú”. Dios prefiere esta forma de oración e inmediatamente Él o Ella envía su gracia, no hay que esperar durante miles de vidas. 

Se trata de saber qué es lo que uno quiere para pedir directamente lo que se quiere. Si se quiere algo diferente de Dios uno pide esta cosa pero lo que obtendrá no será a Dios. 

Dios está dispuesto a darse pero espera que se lo pidamos porque es educado, no va a imponer cosas que no se le han pedido y que de hecho la gente no querría. Por ejemplo, una reunión como esta para aquellos que les gusta está bien, es perfecto, no quisieran estar en otro lugar, en el cine o en un concierto. Pero para aquellos que no están interesados no hay nada que toque más las narices, es un suplicio. En una época de mi vida en la que no estaba interesado por la verdad, si me hubieran traído a un sitio como este habría explotado. Es la razón por la cual, como Dios es amable y educado, no quiere imponerse a aquellos que no lo desean. 

Después, cuando la conexión se establece con Dios en nuestro interior, la oración “Dios entrégate a mí” o “no deseo más que a Ti” pierde su sentido, ya que no tiene sentido el pedir aquello que ya hemos recibido. Así que llega un momento en el que Dios dice: “¡Para ya! Deja de pedir lo que ya has recibido. Deja de buscar aquello que ya eres”.

No es que en tanto que individuo seamos Dios sino que en tanto que individuo no somos nada y Dios lo es todo. Esto incluye este cuerpo, la mente, los pensamientos, las experiencias que tenemos, todo. En nuestra ausencia está la presencia de Dios.

La verdadera oración ni tan siquiera dice “yo no soy nada” porque para decir que yo no soy nada hace falta que haya alguien. La verdadera oración no dice nada. Si no soy nada no digo nada, no hay nada que decir. Nada, nada, nada, nada, nada… que decía San Juan de la Cruz”.



Francis Lucille 

Transcripción de los diálogos del retiro con Francis Lucille. Barcelona, del 8 al 14 de enero de 2012. 




La imagen de la portada corresponde a una pintura de William Dyce.










San valentín, todavía el lenguaje de la conquista


La publicidad del día de San Valentín sigue basando todo su mensaje en la conquista, es decir en un cuerpo que conquista a otro, por lo tanto el encuentro de dos personalidades, un encuentro que en realidad no plantea nada nuevo pues ese encuentro es visto sólo desde la biología, se trata simplemente de satisfacer unas necesidades. Es muy curioso que la civilización actual cuando piensa en satisfacer unas necesidades ya no piensa casi ni en la propia demanda biológica ya que ésta ha sido sustituida por el puro contenido mental; es tanta la acumulación de mensajes hacia la conquista, que esa conquista es más una necesidad psicológica que una demanda innata de la propia biología. Y San Valentín casi más que una conquista está planteado como una reconquista, el mensaje más profundo va dirigido a tanta pareja rota.

Desde el lenguaje de la conquista y de la reconquista, enamorarse es un apego a un estado determinado, en ese enamorarse o reenamorarse no hay más que el deseo de perpetuación de la imagen que un hombre o una mujer tienen de sí mismos, es por esto que la madurez en los seres humanos es ahora tan pobre.

En un encuentro basado en la conquista se van a juntar dos seres separados que van a seguir separados aunque en apariencia vivan juntos. La mayoría de los encuentros actuales son de esa naturaleza. Los encuentros basados en la conquista, es decir basados en las carencias que la mente proyecta, traen consigo explotación, desengaño, y al final traen también venganza.

El amor no se crea cuando una pareja se junta, el amor existe independientemente de que dos personas se junten. El amor no es un objeto, tampoco es un objetivo. El amor no depende de ninguna circunstancia externa.

En el encuentro verdadero no se encuentran dos personas, se encuentran dos Seres. En el encuentro verdadero no se encuentran dos personas condicionadas por su propio devenir psicológico, se encuentran dos Seres que tienen ya previamente establecido un anclaje en la unidad, y quien vive en la unidad no vive nunca separado de nada ni de nadie.







A los que denuncian el mal...y se olvidan de sí mismos.


Amigos conspiranoicos, 

No es necesario estar todo el día preocupados con lo malo que es el enemigo; si te dedicas a hacer todo el tiempo eso, a mostrar lo malo que es el enemigo, va a ocurrir que vas a caer en la materia, es decir que te vas a dejar absorber por ella.

Vengo observando desde hace ya tiempo que en ciertas webs independientes donde de forma habitual se denuncia la conspiración (una conspiración que es real, todo hay que decirlo), han abandonado la vía del despertar de conciencia, una vía mucho más profunda que el puro ‘masaje’ que proporciona la noticia del día a día, una vía del todo necesaria para no caer en grandes errores.

Pongo un ejemplo: el periodista canadiense Benjamin Fulford lleva ya un montón de años anunciando los ‘grandes cambios’ que están teniendo lugar, pero esos cambios no se ven por ninguna parte. Puede incluso que Fulford tenga razón y que esos cambios ya estén ocurriendo y que aún no sean del todo visibles; pero es que la mente de los humanos no puede estar todo el tiempo persiguiendo una zanahoria ya que esa zanahoria con el paso del tiempo no es más que una pura entelequia, justo como ahora sucede. Si queréis lo digo mejor de esta otra manera: lo que ha de venir ya está aquí, lo verdaderamente importante ya ha sucedido. Lo verdaderamente gordo no depende de ningún suceso externo. Eso que ha de venir y que ya está aquí es la comprensión de que somos seres eternos habitando en una apariencia material. Nunca lo material nos salvará de nada por más que sea un nuevo sistema económico basado en el patrón oro, la revelación extraterrestre, la energía libre y otro montón de cosas más. Nunca la materia podrá reemplazar al espíritu. Si tú intentas manejar la materia sin haber elevado tu conciencia hasta donde tiene que ser elevada, lo que harás será esclavizarte a ti mismo y a los demás, es como un joven jugador de fútbol que de pronto consigue un contrato millonario y de la noche a la mañana dispone de todo el dinero del mundo, ese dinero del que va a disponer le traerá todo tipo de tormentos pues lo que se va a ver es que no está preparado para manejar eso que ha llegado a su vida.

Amigos conspiranoicos de las webs independientes, la materia siempre os dejará insatisfechos porque todo lo que tiene que ver con la materia es limitado y temporal, por eso hay que darse una vuelta por la esencia, por el Ser. Y por supuesto que hay que seguir denunciando el mal, pero sabiendo que la denuncia del mal es un trabajo sobre la materia, por lo tanto es un trabajo sobre lo limitado y lo temporal.

Denunciar el mal no puede ser un acto mecánico que consiste en repetirse unos a otros como loros supuestos contenidos conspiranoicos a través de las redes sociales, esa es una labor simplista que acaba siempre en la extenuación; además de que la constante denuncia te agota, no te deja ver más allá de este plano material que te mantiene atrapado. La queja constante no sirve para nada si no actuamos. Quejarse no es actuar, aunque a veces lo parezca. 

La conspiranoia es muchas veces un arma de distracción que nos priva del verdadero despertar. El verdadero despertar no depende de ninguna promesa que está por venir. El verdadero despertar consiste en contactar con la esencia que somos, haciendo lo posible para que el mundo de las formas se acompase en lo posible con esa esencia que somos. Nunca confundir lo principal con lo secundario, y es que ahora mismo lo secundario es tomado como lo principal.

Muchos denuncian el mal porque de esa forma consiguen su estatus de poder, de prestigio y también de dinero; para muchos denunciar el mal supone dinero; si denuncias por dinero estás pervirtiendo el mensaje y estás siendo una estafa para los demás y sobre todo para ti mismo. Parece que algunos perpetuos denunciantes se dedican a ayudar a que los demás despierten, sin embargo eso no es así, más de uno se está dedicando en exclusiva a sus intereses particulares.

Caemos en la ignorancia cuando pensamos que todo se juega aquí en estas tres dimensiones, y es que no todo se juega aquí, aquí en realidad no se juega nada, o más bien se juega a nada.

Tanto mal tienes que vigilar que al final ya no sabes ni lo que vigilas. Deja de vigilar tanto y dedícate a vaciarte de tanto contenido mental. Tienes tantos frentes abiertos que al final dejas de prestar atención a lo verdaderamente importante. 

Tanta necesidad de todo lo exterior no es más que una desconexión de lo más importante. Cierra el ordenador. Deja todo. Contempla. No es para tanto todo lo que pasa. Nos parece que es algo muy gordo lo que está pasando porque todo está muy removido por el polvo de los caballos, pero de verdad que no eres tú el que tiene que salvar al mundo, aunque a veces lo parezca.

Lo que tiene que llegar ya está aquí, y es que ya puede llegar lo que sea que si eso que llega no consigue transformar la conciencia, será nuevamente humo que se sube a la cabeza. No hay nada que no esté aquí. Todo está aquí desde siempre. No hace falta esperar nada, y es que en esa espera prefabricada no hay más que ansiedad y precipitación.

Las novedades no son lo nuevo. Lo que parece excitante y llamativo suele ser a menudo un pasatiempo. En la novedad no hay ninguna realidad, por más que queramos que la novedad contenga eso real que tanto buscamos.

Es imposible arreglar el mundo si estás todo el tiempo luchando contra él. El mundo, al igual que la materia, también sufre de sordera. Y no escucha.








El ego social



Lo mismo que tenemos un ego individual, tenemos también un ego social. El ego individual es estar identificado con el cuerpo y con la mente; si piensas que eres una mente y un cuerpo, estás metido en la burbuja del ego individual. ¿Y qué es el ego? El ego es en realidad un software que hace que sigas dormido. Sigues dormido si crees que eres una mente y un cuerpo. El ego social es algo muy parecido. El ego social es estar metido dentro de otra burbuja, puede ser la burbuja de un pueblo identificado con su bandera, puede ser que te creas de una etnia particular, de un partido político concreto, de una clase social determinada. Fijémonos en un equipo de fútbol. Los seguidores de un equipo de fútbol dicen que están ‘atados a unos colores’, y como están atados a unos colores no pueden ver más colores que los que llevan en su camiseta, por eso rivalizan y se pelean con otros equipos que llevan camisetas distintas con colores distintos. Hay ego social por la misma razón que hay ego individual, y lo hay porque te sientes separado, porque no te vives en un todo, porque no aceptas que perteneces a la totalidad. 

Podemos ver estos días en España al ego social bastante bien reflejado alrededor de la identificación con la palabra “nación”, en ella se reflejan tanto los que están a favor de una supuesta independencia de una zona del territorio, como los que están en contra. Siempre que te identificas con un objeto o con un objetivo, te pierdes en ese objeto y en ese objetivo. 

El ego social hunde siempre su raíz en los conceptos con los que se identifica. Un concepto es algo que crea la mente, por lo tanto es algo que no es real, es falso. Todo concepto es algo muerto, da igual si te identificas con conceptos pequeños o con conceptos grandes, dentro de los conceptos grandes la mayor identificación ocurre con la palabra “Dios”, sin duda el concepto más pisoteado y manipulado de la historia de la humanidad.

Muy difícil quitar los egos, muy difícil. Personalmente prefiero los egos potentes que vienen de frente -esos egos brutos, sin refinar- antes que esos otros egos tipo “nueva espiritualidad”, que son unos egos semitransparentes que parece que no están pero que sí que están. Los egos más sofisticados son esos egos perfectamente domesticados pero que muerden como los dientes de una hiena herida. Los mayores egos los he visto entre los filósofos adscritos a alguna corriente del pensamiento, entre los artistas plásticos, y los he visto también en algunos gurús de la nueva espiritualidad que todo lo ven a través de la nueva moda espiritualista que acaban de inventar la noche anterior, seguramente en una de esas canalizaciones que ahora están tan de moda.




En la foto la torre Agbar de Barcelona, un monolito más de los muchos que han colocado en las ciudades, un emblema del ego social; cada día estos monolitos con forma de pene estratosférico son admirados y adorados por miles de turistas que los contemplan como obra más bella de la creación… De verdad, para mear y no echar gota.









Una cosa es la satisfacción, otra muy distinta la felicidad



La satisfacción y la felicidad suelen confundirse. Cuando se habla de buscar la felicidad es preciso decir que eso no es la felicidad, eso es simplemente buscar una cierta satisfacción, y es que la felicidad no puede buscarse, la felicidad simplemente acontece, si buscas la felicidad lo que estás buscando es satisfacer unas necesidades que has proyectado de antemano. La satisfacción es hija del tiempo, la felicidad está al margen del tiempo, por lo tanto al margen del pensamiento. La satisfacción siempre es incompleta, por el contrario la felicidad es plena y es para siempre.

La satisfacción tiene que ver con que tú como persona encuentres que el mundo de las formas se adapta a los deseos que has generado en tu propia mente; la satisfacción es una constante fuente de frustración ya que la mayoría de las veces nuestros deseos no consiguen plasmarse en eso que llamamos ‘la realidad’. La felicidad por el contrario nunca se frustra porque nunca esperó conseguir nada. Se es feliz porque se vive sin deseos.

La felicidad es el final de todas las búsquedas; así como la satisfacción depende siempre de las circunstancias externas, la felicidad no depende de ninguna circunstancia externa, eres feliz porque Eres, por el Ser que brilla en ti y que brilla también en todo; no eres feliz porque hayas conseguido esto o lo otro, eres feliz porque estás inscrito en la existencia.

Cuando dices a alguien “que seas feliz” en realidad le estás diciendo “que encuentres satisfacción”, y es que no puedes desear que nadie sea feliz porque la felicidad no nace de ningún deseo, la felicidad nace de la pura emanación del Ser. 

Podemos vivir en la felicidad aunque no nos sintamos satisfechos, sin embargo puedes estar a rebosar de satisfacción y sentirte completamente infeliz.

Nunca la persona será feliz, la persona solamente encontrará satisfacción o satisfacciones muy diversas y muy variadas, todas ellas finitas y caducas. La felicidad llega sin motivo alguno. La felicidad es la pura emanación del Ser. 










Te estoy preguntando



No te estoy preguntando qué ves, te estoy preguntando desde dónde ves.

No te estoy preguntando qué vives, te estoy preguntando desde dónde vives.

No te estoy preguntando a quién amas, te estoy preguntando desde dónde amas.








La sala de ordeño


Todavía algunos medios de manipulación de masas dicen alarmados que está bajando mucho el consumo de leche, y más que va a bajar, bajará hasta desaparecer del todo.

La sala de ordeño de la fotografía no es solamente el lugar donde ordeñan a esas tristes vacas, esa sala de ordeño es la imagen exacta del modo de vida que nos han impuesto. Ese ordeño significa sacarnos a todos la sangre, gota a gota. Fijaos en los huesos de las caderas de las vacas que están más cerca de la cámara y veréis su agotamiento, su extenuación. El encerramiento. La cárcel. La explotación. Producir, producir y producir. ¿Producir qué? Producir mierda.

La sala de ordeño es en realidad una sala de sometimiento, una sala de torturas, una sala de violación.

Si hubiera que llamar de alguna manera a la sala que se ve en la foto, habría que llamarla "la sala de la mala leche". Realmente se ha llegado a un extremo al que nunca se debería de haber llegado.

Hacinamiento. Suciedad. Privación de libertad. ¿Cómo es posible que las vacas de esas granjas puedan estar dando leche continuamente? La super explotación hace que no cese un único ciclo repetitivo que tienen instalado y que consiste en preñarlas, parir, preñarlas, parir, preñarlas…No hay un solo día de descanso. Se les insemina artificialmente y el ternero es arrancado de la compañía de la madre nada más nacer. No hay lazos afectivos que valgan, el hombre se ha colocado por encima de la Naturaleza, el fascismo industrial está instalado ya en todo su esplendor.

Un dato avalado por varios estudios científicos: los países que beben más leche tienen los mayores niveles de osteoporosis, en algunos países de oriente como Japón y China ocurre justo lo contrario porque allí casi no consumen lácteos. La leche está llena de grasa artificial dañina, también contiene antibióticos, antidepresivos, hormonas y dioxinas. En la leche no hay calcio, la leche es un brebaje ‘atascaarterias’. Para el calcio tomar acelgas, espinacas, brócoli, higos secos, dátiles, legumbres, cereales integrales. El sésamo tiene cuatrocientas veces más calcio que la leche. Y no te olvides de tomar el sol ya que el sol es necesario para sintetizar todo lo que el cuerpo necesita.

Si quieres que tu salud mejore, deja la leche de vaca, toma leche vegetal de calidad, se puede hacer en casa una muy buena leche con almendras, avena, avellanas, sésamo, hay mil maneras de hacer leches vegetales de calidad.

La esclavitud de los animales conlleva también la esclavitud de los seres humanos.