Sobre el último vídeo musical de Robbie Williams

Un montón de mujeres con cámaras (camareras) 
al servicio del señorito Robbie Williams.


Hoy toca hacer un breve análisis del reciente vídeo musical de Robbie Williams, un tema titulado “Love my life” (amo mi vida). Me llama mucho la atención que este tema musical se haya convertido en el último mes en una especie de himno para un montón de personas con calado espiritual, quizás no se hayan dado cuenta de lo que se esconde detrás del sucio sudario de imágenes que nos regala este muchacho teledirigido por la industria musical.

El tema 'Love my life' es un canto al yo narcisista. Demencial y tremenda es la realización del clip musical que debería de provocar la protesta en masa de las mujeres que son una vez más pisoteadas aunque parece que no se han dado cuenta; en el vídeo se puede ver a doce jóvenes porteadoras (con él suman 13, ése número no es casual) que llevan cámaras de vídeo, esas cámaras no son más que los espejos donde se refleja el fauno Robbie Williams, por no hablar del paisaje postnuclear, frío y helador, realmente es tremenda la tristeza que evoca toda la puesta en escena, increíble la negrura y la fealdad de las imágenes, una fealdad buscada, de eso no cabe ninguna duda.

Dice el estribillo: "Amo mi vida. Soy poderoso. Soy hermoso. Soy libre. Amo mi vida. Soy maravilloso. Soy mágico. Soy yo. Estoy donde quiero estar".

Perdonad que me atreva a reescribir el estribillo. De ninguna manera diré "amo mi vida", si acaso diré que "la vida deja su amor en mí como una donación o como una gracia", pero no diré “amo mi vida” porque sé que en los pronombres no hay ninguna realidad. Es la vida la que ama y no el pequeño yo (el ego) que en todo se esconde.

Yo no soy autor de nada, ni tan siquiera diré que yo amo la vida porque ese ‘yo amo’ es otro movimiento del ego. Sólo el narciso inconsciente, es decir el pequeño yo camuflado, puede decir eso de 'soy poderoso', 'soy hermoso', 'soy libre', 'soy maravilloso', 'soy mágico'. Mejor decir "la vida es poderosa, es hermosa, la vida es maravillosa, la vida es mágica". Y no es “soy yo”, es simplemente "Soy", el "yo" no lo necesitamos para nada, el yo puede llevárselo Robbie Williams en ese abrigo de cuadros que le deja tan triste y envarado como a un pingüino. Y tampoco es "estoy donde quiero estar", si acaso diré "estoy donde la vida me pone". Y es que el yo no ha tomado nunca ninguna decisión. Lo que estoy viviendo no es real y eso es precisamente lo que tengo que investigar. LO QUE VIVO NO ES LO REAL, LO REAL ES LO QUE SOY. El yo es un fantasma, el yo es algo que la mente ha inventado; nunca algo inventado por la mente, es decir un fantasma, puede tomar una decisión.

Por si hubiera alguna duda de cómo ‘usa’ a las mujeres Robbie Williams, ved este vídeo que enfadó tanto a la nación rusa, un vídeo lleno de tópicos illuminati y donde las mujeres son chachas y prostitutas de usar y tirar.