Disección del yo


Ayer me escribió una persona que quería saber mi opinión sobre la fiesta del orgullo gay que se celebra estos días en Madrid. No es relevante mi opinión personal pues la persona no es más que un simple artefacto mental, en realidad la persona no existe, la persona siempre dará una respuesta limitada. Lo que viene a continuación no nace de la persona, nace de otro lugar, nace de la intuición y sobretodo nace del amor que está más allá de cualquier apariencia. Lo que vas a leer no tiene nada que ver con estar a favor o en contra de algo, estar a favor o en contra de algo no es más que el simple reflejo de una mente condicionada.

Tú no eres eso que aparece en el mundo de la forma, tú no eres todo eso externo con lo que te identificas, ya sea que te identificas con unos gustos particulares condicionados que indican que prefieres acostarte con hombres, o bien con otros gustos también particulares y condicionados que indican que prefieres acostarte con mujeres. Tú no eres eso, tú te crees que eres eso, pero ese no es el yo profundo que te sustenta. Tu Ser interno no es homosexual ni heterosexual ni transexual, esa es si acaso la capa superficial que te tiene viviendo aún dentro del sueño de una mente ilusoria. Eres pura conciencia y no los devaneos de un cuerpo limitado en el tiempo.

Así que se acabaron los análisis de cara a la galería, se acabaron los tópicos, se acabó el enfrentamiento que nace del condicionamiento. ¿Y de dónde nace el condicionamiento? El condicionamiento nace del yo psicológico, por eso lo que hay que hacer es tratar de diseccionar a ese yo, así que pongámonos a la tarea, una tarea que requiere mucha honestidad y mucha profundidad. Este blog se ha estado preparando durante varios años para que los que lo lean lo puedan entender.

El yo psicológico no es más que un pensamiento de los muchos que vienen a la mente, en realidad el yo nace de la memoria, una memoria que tiene registros de una actividad determinada dependiendo de las filias y de las fobias que te haya tocado vivir a lo largo del tiempo.

El yo es un toro bravo que reacciona ante cualquier trapo rojo que le pongas delante, por eso el yo se defiende, el yo ataca, el yo se agita, el yo se angustia, y todo para garantizar su propia continuidad. El yo es el gallo en un gallinero lleno de pensamientos y de sentimientos ilusorios. El yo es un artefacto que vive de conceptos condicionados como 'soy gay', 'soy hetero', 'soy trans',  o soy cualquiera de las mil modalidades (todas condicionadas) que tiene la vida en la forma.

El yo es una energía artificiosa que construye la mente pensante, una mente que aún no sabe que el mundo de los sentidos externos no tiene consistencia alguna. El yo se considera un objeto separado del Todo cuando lo real es que está íntimamente ligado al Todo. 

El yo está siempre instalado en la reacción en vez de en la escucha, y es que sin escucha no hay vida; la vida verdadera es una escucha que no tiene límites.

El yo es una defensa ante el miedo que da no ser nada ni nadie; te has ido construyendo un yo porque aún no has acertado a comprender la esencia de esta vida que te está viviendo. La verdadera identidad no consiste en ir cambiando de apariencia externa, la verdadera identidad, que es habitar en el Ser interno, hace que puedas escapar de la cárcel de las formas y vivir en la esencia de lo que eres.

Nunca hay libertad si te reconoces como un yo particular, la libertad viene cuando te reconoces como silencio, un silencio que hace nacer lo real, el nacimiento de lo real te hace ver todo como es y no como crees que es.

El yo psicológico está lleno de imágenes, sin embargo el yo profundo no juega ya con ninguna imagen, con ninguna proyección. Tú no eres ese cuerpo ni esos abalorios que te pones, no eres eso que te dijeron que eras, no has sido nunca libre para elegir nada, en realidad nunca elegiste ninguna cosa; la persona está siempre atada de pies y manos, no así su Ser interno.

Cuando el yo colapsa cesan todos los significados ocultos de lo que pasa y sólo queda eso que pasa, es decir lo que es. Lo que es no necesita de ninguna máscara.

El yo psicológico no puede realizar nunca ningún cambio, los auténticos cambios no suceden nunca a través de ningún proceso mental.

El Ser no tiene nunca nada que reivindicar, el Ser no tiene ni orgullo ni rabia ni pena ni tristeza, al Ser nunca le ha sucedido nada; el Ser interno camina siempre sobre las aguas de cualquier circunstancia.

Un fuerte abrazo.








Dos tipos de artistas



Es fácil ver que hay dos tipos de artistas. Están los artistas que no hacen otra cosa que afirmar su personalidad, son estos artistas los que se dejan llevar por una mente especulativa ya que piensan antes que nada en la repercusión mediática de lo que hacen, también en la fama de su obra, y por supuesto que en su vida casi todo está encaminado a ver cuánto dinero van a ganar; y están los otros artistas, los que se mueven por pura inspiración, esos que nunca tienen en cuenta las cuestiones materiales, estos artistas son los que de verdad nos asombran, ¿por qué será que son estos últimos los que casi siempre mueren pobres y olvidados?

Una cosa es la expresión artística, otra muy distinta el objeto artístico. En la expresión artística no hay ninguna finalidad, de hecho todos somos artistas, que es lo mismo que decir que todos llevamos un artista dentro, un artista nacido de forma espontánea sin ningún tipo de formación académica ni de proyección hacia el exterior, un artista que no busca nada y que no quiere nada; cosa muy distinta es el objeto artístico, y es que el objeto artístico es por lo general ‘algo’ que se ‘extrae’ de la vida para especular con ello, especular quiere decir que ese objeto va a suponer la realización para alguien, puede suponer también una ganancia económica, y por supuesto puede suponer prestigio y fama. La naturaleza siempre nos maravilla por su inigualable expresión artística, es sin duda la más honda expresión porque en la naturaleza no hay ningún autor que reivindique nada, no escuchamos a nadie decir “esa montaña la he hecho yo o ese río es obra mía”, por el contrario en el objeto artístico siempre está la firma de ese yo persistente que necesita reafirmarse a cada paso. Un niño es pura expresión artística, sin embargo el niño no genera objetos artísticos pues la mente del niño no es una mente especulativa, así es la pequeña pintura que adorna este apunte, una pintura hecha por un maravilloso niño, un artista por los cuatro costados. Es hermoso ver cuando un artista no se considera artista, es hermoso también ver que ese artista no firma lo que hace porque entiende que todo es arte sin nombre, sin duda el verdadero arte del futuro.








La conciencia




La investigación sobre la conciencia es una investigación muy importante para el ser humano. La conciencia no es una entelequia o una simple abstracción, la conciencia es lo que nos constituye. La transformación del ser humano pasa por conocer a fondo lo que es la conciencia, sin embargo no es una investigación sencilla, y no lo es porque requiere de una gran predisposición y de un alto nivel de entrega. Pocas personas he conocido que estuvieran interesadas de verdad en el estudio de la conciencia, he conocido a novelistas, también a poetas, a psicólogos, he conocido a científicos, a filósofos, pero a muy pocas personas vi que indagaran a fondo sobre la conciencia. Lo que viene a continuación es una pequeña cosecha particular acerca de la conciencia, algo que presento muy resumido y que fue naciendo a lo largo de las semanas y de los meses de este último año; creo que hay que leerlo varias veces ya que la comprensión profunda de algunos aspectos lleva su tiempo. No hay prisa, nunca la hubo.

*No hay pasos que te lleven a la conciencia porque ya estás en ella. La conciencia actúa todo el tiempo; la conciencia actúa por sí sola sin ningún resorte psicológico que la controle, es decir que la conciencia no es controlada por el ser humano. Nunca asocies conciencia con individualidad, en la conciencia no hay nunca nada individual aunque a veces lo parezca.

*No es que el ser humano tenga conciencia, es que el ser humano es una expresión de la conciencia.

*¿Cómo es que somos conscientes de la conciencia? Si somos conscientes de la conciencia es que hay 'algo' que mira a la propia conciencia y que está siempre detrás del último resorte que observa. Somos lo que mira que mira que mira la conciencia, es decir que en realidad la conciencia es el último resorte que mira todas las cosas.

*Nos parece estar viviendo la vida, sin embargo somos “eso” que atestigua la vida que estamos viviendo, de hecho sin ese ‘atestiguar’ no hay vida como tal. Cuando la voz interna dice “Yo Soy” es un “Yo Soy” que se escucha en todos, no en un ser humano en particular.

*Sin la conciencia no te puede ocurrir nada pues es la conciencia la que mira la vida, sin embargo eso que ocurre no tiene nada que ver con la conciencia.

*La conciencia aflora siempre que hay desnudez en la mente.

*Los seres humanos tenemos cuerpos distintos, sin embargo la conciencia es la misma en todos esos cuerpos, por eso la individuación es un espejismo más de esta vida en la forma.

*Tú eres ese Ser que se reconoce como el Ser que Es. Eso es la conciencia.

*La conciencia es un prisma que lo ve todo desde dentro. 

*La conciencia es inmaculada desde el punto de vista moral. La conciencia no tiene pasado, no tiene presente, tampoco tiene futuro. La conciencia no vive ninguna experiencia, la conciencia es tan sólo ‘el resorte’ que mira todas las experiencias. Las experiencias no quedan registradas en la conciencia. No confundir memoria con conciencia, la memoria es una parte del cerebro mecánico, la conciencia nunca deja huella en la memoria.

*No salimos del sueño hasta que no somos conscientes de la conciencia.

*Recuerda: no eres un individuo, eres la conciencia no localizada y siempre radiante.

*¿Qué se quiere decir cuando se dice “un nuevo nivel de conciencia”? No hay propiamente nuevos niveles de conciencia porque la conciencia no tiene niveles ya que es una única y lo contiene todo, lo que ocurre es que en un momento dado vemos como falso o desfasado el nivel de conocimiento que teníamos hasta ahora, o dicho de otro modo: cuando el conocimiento acumulado se derrumba, justamente a eso lo llamamos “un nuevo nivel de conciencia”. Cuando decimos “fulanito tiene un nivel de conciencia muy alto”, en realidad estamos queriendo decir que todo el conocimiento acumulado en esa persona se vino abajo; cuando el conocimiento colapsa, en ese momento irrumpe la conciencia.

*Vivir no es más que un juego donde la conciencia (única y global) se encuentra con ella misma.

*El ruido de la identificación es el que a menudo oscurece la luz de la conciencia, por eso en el silencio el individuo se disuelve y sólo queda el Uno, es decir la conciencia unitaria.

*Los que más disfrutan del mundo son los que ya saben que son conciencia. Si te dedicas a disfrutar pensando que eres un cuerpo, todo son frustraciones, sin embargo si te ves como el Ser que eres, el disfrute no conlleva ningún apego a nada, seguramente eso es a lo que Machado se refería cuando dijo aquello de 'viajar ligeros de equipaje'. 

*Cuando dormimos por la noche no hay consciencia, sin embargo sigue habiendo conciencia; no hay ningún instante en el que no haya conciencia; cuando un cuerpo muere la conciencia sigue estando, y es que la conciencia no depende de nada externo o fenoménico; los períodos de nuestra vida en los que nos hemos sentido más perdidos han sido períodos con poca consciencia pero con la misma conciencia de siempre. La conciencia no aumenta, tampoco disminuye.

*Cuando alguien muy instruido habla, es la misma conciencia la que está hablando y es también la misma conciencia la que está escuchando, lo que quiere decir que no hay maestros ni discípulos, sólo hay conciencia viviente.

*Al vivir aún dentro del sueño, estamos arrebatados por todo lo que ocurre, por todo eso que ‘nos pasa’ y que ‘no nos deja vivir’, pero el que sale del sueño comprende de una forma muy profunda que en la conciencia nunca ocurre nada. La conciencia es tan sólo el espejo en el que se reflejan todas las cosas. La conciencia existe sin que haya un ‘yo’ que la mire.

*La vida es un sueño que tiene movimiento, sin embargo la conciencia no tiene movimiento alguno. Mientras vivimos caemos en la trampa de pensar que es el ‘yo’ el que dirige la vida, cuando para nada es así ya que es la vida la que en todo momento está por encima del yo, o mejor habría que decir que es la vida la que en todo momento abraza al yo. El yo hace como que pilota un extraordinario avión que es la vida, sin embargo el yo jamás podrá pilotarlo pues ese avión excede las capacidades siempre limitadas del yo.

*Concienciación no es conciencia; puedes estar muy concienciado acerca de algo pero no estar viviendo de verdad en la conciencia; vivir en la conciencia es presenciar eso sagrado que está detrás de todas las cosas.

*La vida en la Tierra no es un error ni un fallo, la vida en la Tierra es un juego, un juego al que juega la conciencia. La conciencia juega a que llora y sufre, a que es un ego, juega también a que es la alegría, sin embargo todo eso no es más que un gran juego de formas, así es la vida en la Tierra.

*Fíjate en una enfermedad; una enfermedad es algo que le ocurre al cuerpo, sin embargo el Ser, es decir la conciencia, no padece nunca enfermedad alguna. Y algo muy importante: la conciencia no está atrapada dentro del cuerpo. El Ser no es prisionero de ningún cuerpo. El Ser está en todas las cosas al mismo tiempo. La conciencia es ilimitada. La conciencia está siempre más allá de cualquier situación. No es que tengas que morir para ver lo ilimitado de tu conciencia, es que lo puedes ver ya ahora mismo. Si mueres para la mente, entonces nacerás para la conciencia. Tu naturaleza real es completamente autónoma y está libre siempre de cualquier estado por el que te toque pasar.

*Si vives en la conciencia no tienes que estar preocupado por la vida que te toca vivir, estarás preocupado siempre que vivas en base a tus proyecciones mentales. Cuando ya no manipulas con la mente nada de lo real, entonces ya no tienes nada que temer, pero si aún vives con engaños y manipulaciones, el temor será constante.

*A través de un cristal puedes ver las cosas del otro lado de ese cristal, pero a través de un espejo no ves las cosas que están al otro lado sino que ves al que ve. La conciencia es un espejo multidimensional donde puedes ver al que ve, por eso podemos ser conscientes de la conciencia.

*Vivir no es otra cosa que tomar conciencia...de la conciencia.

*La conciencia es infinita, igual que la vida.








El Gran Silencio



Hoy hace diez años que murió mi madre, un tiempo más que suficiente para poder ver si hay ‘algo’ que se haya ido destilando en todo este tiempo. Y sí que lo hay. Lo que se ha ido destilando es una enseñanza muy sencilla, una enseñanza que hoy me atrevo a poner en palabras a pesar de que la enseñanza en sí llegó sin ninguna palabra. La desnudez para esta investigación ha sido total, y lo sigue siendo.

Parece que sabemos algo sobre la muerte, sin embargo apenas sabemos nada, hay científicos que dicen que en treinta años la muerte física estará superada pero de eso hay que desconfiar, y es que antes de superar algo primero se ha de saber qué es ese algo, y sobre la muerte no sabemos prácticamente nada, y no sabemos casi nada porque es la mente la que intenta desentrañar lo que es la muerte; nunca la mente limitada podrá conocer ese vasto e ilimitado territorio que es la muerte, por eso lo mejor es situarse como el que nada sabe, así es como me he vivido en todos estos años.

La muerte no se puede comprender con la mente, la muerte excede con mucho la capacidad del conocimiento del que disponemos; como la muerte no se puede comprender a través de la mente, la mente tiende a llenarse de miedo a lo desconocido, y es que todo lo que no comprendemos nos sitúa siempre cerca del miedo; la “M” de muerte se convierte en “M” de miedo, cuando bien podría convertirse en “M” de misterio. La muerte es un misterio, un gran misterio, jamás un misterio puede ser comprendido, con los misterios no se puede hacer nada, absolutamente nada, si acaso contemplarlos. 

Todo lo que piensas que eres morirá, eso que piensas que eres es algo que nace en el tiempo y que muere también en el tiempo. La muerte no tiene nada que ver con las creencias, las creencias son las que construyen las películas alrededor de la muerte, pero la muerte no es ninguna película, si acaso la muerte es el fin de todas las películas.

En la muerte lo único que muere es el "yo", y es que el cuerpo parece que muere pero en realidad no muere ya que simplemente sufre una transformación, y por supuesto la Conciencia no muere porque su naturaleza es inmutable. 

Antes del nacimiento del cuerpo físico no había un “yo”, no había persona ni personalidad, después de la muerte del cuerpo el yo se disuelve, por eso se puede decir que vamos al lugar de donde vinimos, vinimos del Vacío y hacia el Vacío nos encaminamos, es tan sencillo que casi asusta de lo simple que es. Y no es que vayamos viajando hacia ese Vacío, es que estamos ya en Él. Ese vacío no es algo tétrico o aniquilador, ese Vacío está a rebosar de puro Amor incondicional. Y eso está aquí ya. Y nos inunda.

Todas las teorías sobre la vida después de la muerte no son más que simples montajes del yo para poder seguir viviendo. Después de la muerte ya no hay historias que tengan que ver con esta vida en la forma, después de la muerte sobreviene el Gran Silencio. El “yo” es una forma y con la muerte del cuerpo todas las formas se disuelven. La muerte es la plenitud y la plenitud no incluye ya a la persona. La Vida puede vivir sin ti. 

Antes de nacer ya habías nacido. ¿Cómo pude ser eso? Sí, antes de nacer ya habías nacido porque la Conciencia no nace cuando el cuerpo nace; en el momento de nacer no nace la Conciencia, la Conciencia ya Es sin tener que nacer; tampoco la Conciencia muere cuando el cuerpo muere. En el momento de nacer la Conciencia ya está y cuando el cuerpo muere esa Conciencia sigue estando. En el momento de morir la Conciencia no muere porque nunca nació, y lo que no nació no puede morir. La Conciencia no está sometida al nacimiento y a la muerte. La Conciencia es siempre y en todo momento, la Conciencia es siempre más allá del tiempo y del espacio. La Conciencia es eternidad. Es eternidad lo que somos. La Vida es eterna y nosotros somos la esencia de esa Vida eterna que es el fundamento de todo lo que conocemos. 

No habitamos dentro de una realidad que tengamos que comprender o desentrañar, habitamos dentro de un inmenso Misterio, el Misterio de la Vida, un territorio simple y estable que nos dice que la naturaleza de lo que somos está siempre más allá del entendimiento.

Los vivos y los muertos tienen la misma Vida. Un vivo no tiene más vida que un muerto, un muerto no tiene más vida que un vivo. La Vida es la misma para todos ya que Todo es Vida. En realidad los muertos no mueren porque están inscritos siempre dentro de la Vida. Los vivos y los muertos están por igual viviendo en el gran útero de una Vida que nunca acaba.

Para el que sabe que todo es Vida, la muerte no tiene ya ningún significado.

Todo es una Fuente que mana, no hay nada más que esa Fuente, su agua clara se vierte por todos los rincones.








De Ser a Ser



Revisa tu imagen de madre, revisa tu imagen de padre, de hermano, de hermana, de marido, de esposa, de amante, de maestro, de discípulo, de novia, de novio, de hijo, de hija, de amigo, de amiga, o lo que quiera que crees que eres. Libre de toda identificación, libre de cargar con una imagen petrificada que ha sido insertada en la mente a través de la educación y de las costumbres, libre de tener que cumplir con un rol establecido, libre de todo lo que signifique posesión del tipo que sea, y es que estando a solas todavía seguimos proyectando una imagen de nosotros mismos, una gran carga sin duda; las imágenes que construimos en la mente son las que nos impiden ver, y es que como dice Jean Klein en su libro “La sencillez del ser”, “sólo cuando el contacto no es ya entre dos imágenes, sino entre ser y ser, es posible la comunión. Entonces hablamos de amor”.










Saturación en el mercadillo espiritual


Un buen número de personas habéis escrito porque os habéis sentido conmovidos con la enseñanza de Tony Parsons. No me extraña. Su mensaje sencillo y radical remueve mucho. Lo sencillo desarma porque en lo sencillo no hay telas de araña.

La propuesta de Parsons supone el fin de la búsqueda espiritual tal como la conocemos, el fin también de eso que llamamos ‘maestros espirituales’, y sobre todo el fin de la mitomanía actual con respecto a tanto maestro espiritual. El mercadillo espiritual empieza a estar saturado, más de uno ya se habrá dado cuenta. Los que se autoproclaman ‘maestros espirituales’ no pueden añadir nada nuevo a eso que llamamos la verdad última, y es que nadie puede ofrecer nada nuevo con respecto a lo esencial pues nadie puede añadir algo a lo que Es. Lo que Es ya está completo. El Todo ya está lleno. Al Todo no le falta ni un ápice. Lo que Es ya Es y no necesita ser más para poder ser.

La tesis de Parsons es muy sencilla: liberarse de la ilusión de sentirnos individuos separados del Todo. La iluminación no puede conseguirse porque... ¿cómo vamos a conseguir Eso que ya somos? 

El mensaje de Parsons no ofrece nada al individuo porque el individuo no existe. La idea de ser un individuo es un sueño que nos hace caer una y otra vez en el laberinto del propio sueño. Es cierto que existe un yo psicológico que es de utilidad para vivir esta vida en la forma, pero de ninguna manera ese yo psicológico está separado de un Todo que siempre nos contiene, dicho con otras palabras: la ola es siempre el océano, no hay ninguna ola separada del océano inmenso.

El mensaje de fondo de Tony Parsons no es muy distinto a los mensajes de la sabiduría perenne: la naturaleza del Todo no puede ser conocida, así que no te afanes por llegar a conocer a Dios con la mente porque nunca lo lograrás. Lo limitado no puede conocer lo ilimitado. No hay personas iluminadas porque la persona como tal no se puede iluminar. No hay personas iluminadas puesto que todo está ya iluminado, todo está dentro de la Luz. Existe la iluminación pero no hay nadie que esté iluminado, es decir que existe sólo el océano, no esas pequeñas olas individuales que dicen ser el océano. Ninguna ola vive separada del océano.

El Ser siempre Es. Uno de esos a los que llamáis místicos y que esté viviendo la más fabulosa experiencia mística no puede añadir nada nuevo al Ser pues el Ser ya lo es Todo, el Ser no se puede completar porque ya está completo.

Nuestro cerebro construye de continuo un artefacto artificial llamado “yo”, pero ese “yo” no es más que una película de ficción, un objeto que se vive separado del Todo que nos constituye. El "yo" en realidad es una aberración, pero no hay que ponerse dramáticos con esta aberración ya que es en el dramatismo donde el yo encuentra uno de sus escondites preferidos.

El “yo” vive lleno de esperanzas y de sueños pensando que lo que está por llegar le completará, sin darse cuenta de que lo que Es ya está completo, de que todo está ya realizado. Sanos o enfermos, vivos o muertos, tristes o alegres, es Ser siempre Es, así que nadie te salvará porque todo está ya salvado. La vida es pura salvación.

La eternidad nace cuando morimos a eso que creemos ser. Cuando mueren las creencias, entonces nace la fe, la verdadera fe.

Con Parsons llegan la risa y la alegría, cómo no vamos a reírnos si viviéndonos y sabiéndonos eternos jugamos a la provisionalidad y jugamos también a que todo se acaba cuando sabemos perfectamente que nada nunca termina. Nada puede terminar porque nunca nada ha empezado. Lo eterno no comienza nunca, por eso tampoco acaba. Comienza y acaba sólo lo temporal, y ni eso.

La idea del esfuerzo personal es una idea limitante y aprisionadora, eso no quiere decir que no estudies una carrera o que no aprendas un oficio si es que tienes ganas de aprenderlo, la idea del esfuerzo se refiere a que desde el punto de vista del sentido de la vida NO HAY NADA QUE ENCONTRAR. La idea de un sujeto que tiene que alcanzar un objeto no tiene ningún sentido. No vamos hacia ti morada santa, y no vamos hacia ti morada santa porque somos la santa morada donde el Amor tiene formado ya su nido. Somos el Amor desde siempre y para siempre. Todo el Amor está aquí...y siempre estuvo.

Si te sientes un sujeto todo lo demás lo vivirás como un objeto, y es ahí cuando te vives separado ya que eres el sujeto que está siempre buscando objetos de todo tipo, por eso piensas que eres una persona y que el mundo y la vida giran alrededor tuyo. Es cuando te sientes separado que te pones a buscar. La mayoría de los maestros espirituales hablan a individuos que se perciben separados, además muchos maestros se perciben a sí mismos también como separados, es la eterna cantinela de alguien que nos dice que pongamos nuestra energía en conseguir algo más, por eso es que quieres ser más feliz, quieres tener más dinero y quieres estar más sano, por supuesto quieres ser también más espiritual, ser más santo, acumular conocimientos de todo tipo, y eso no es más que seguir viviendo dentro del bucle de un sueño que no acaba nunca.

Mientras estamos fascinados con nuestra sensación de individualidad no estamos en el percibir puro, no estamos aún viviendo la verdadera vida.

La búsqueda es ya lo buscado. La búsqueda no es algo distinto de lo que Es. Cuando buscas a Dios es Dios buscándose a sí mismo ya que no hay un individuo que busque nada.

Cuando un día a tu cuerpo le duela algo, es la Vida misma la que está sintiendo a través del cuerpo, verás entonces que ya no es algo que te sucede a ti a través de tu pensamiento, ese día verás que la liberación tiene lugar cuando dejas de identificarte. 

Lo único que hay es La Vida, todo lo demás son invenciones de la mente.

Cuando las cosas ya no le pasan a la persona todo es asombroso, justamente eso es vivirse como niños, y al vivirse como niños un Reino desconocido comienza a nacer en lo más profundo del corazón.







Acerca del sufrimiento



Hay personas que a menudo vienen a mí para que yo les saque del sufrimiento. Amigos queridos, yo no puedo sacar a nadie del sufrimiento. Nadie te puede sacar de ningún sufrimiento. Lo que podemos hacer juntos si acaso es tratar de ver qué es el sufrimiento, indagar en su naturaleza profunda. Cuando se sale del sueño, se sale también del sufrimiento.

Si tienes dolor, dolor físico, un médico te ayudará, pero si sufres (el sufrimiento es cuando el dolor es procesado por la mente mecánica), tienes que remangarte y tratar de ver dónde se sitúa ese sufrimiento. 

¿Qué es lo que le ocurre al que sufre? El que sufre está sufriendo sobre todo porque pretende a toda costa salir del sufrimiento, cuanto más intenta salir de él, más sufre. El que sufre quiere salir de "lo que es" para irse a "lo que debería ser", es en ese ‘desplazamiento’ que se encuentra perdido y sufre. No vayas tras de lo que debería ser, quédate en lo que es. Lo que es te lo trae la vida, lo que debería ser es todo lo que tu mente proyecta.

No hay ninguna receta para que el sufrimiento se vaya, lo mismo que no hay ninguna receta para que venga la felicidad, así que abandona a todos los maestros que te prometieron salir del sufrimiento o que te prometieron que encontrarías la felicidad, abandónalo todo. Dios es también el sufrimiento. El Dios del sufrimiento es el mismo Dios de la felicidad. La misma vida contiene el sufrimiento que la felicidad. La misma vida hay en una fiesta que en un camposanto. No tienes más vida si eres feliz, no tienes menos vida si estás sufriendo, es la misma vida la que está en todo. El Todo está siempre en todas partes. Acepta lo que es y sal del sueño de una vez por todas.

El sufrimiento lo contiene todo; entiéndelo bien por favor, no es que te vayas a hacer un masoquista, es que llegues hasta la raíz misma del sufrimiento pues lo único que has hecho hasta ahora con el sufrimiento es tratar de huir de él, siempre que el sufrimiento llegaba a tu vida salías corriendo. 

El sufrimiento vive siempre a la sombra del yo, por eso es preciso diseccionar a ese yo y dejarlo sin esperanza. Al yo es preciso matarlo de hambre; cuando el yo no come entonces no vive más y el sufrimiento se disipa. No le des comida al yo. La comida del yo son los pensamientos, los sentimientos, las emociones. Hazte silencio. Muchas personas se quedan atrapadas en los pensamientos, en los sentimientos, en las emociones. El sufrimiento grita a través de la mente: “Sácame de aquí”, pero nadie te puede sacar de ahí pues la mente no se puede liberar a sí misma. Muchas personas creen que van a ser dichosos si cambian una emoción por otra, pero no se trata de cambiar una emoción por otra pues el yo seguirá atrapado con cualquier emoción sea del tipo que sea. Míralo bien: tú no puedes empezar a sentir algo, lo mismo que tampoco puedes dejar de sentirlo, eso no depende de ti, así que no hagas esa pirueta artificiosa de creer que cambias una emoción por otra.

El individuo cree que el sufrimiento le está sucediendo a él, pero en realidad no hay nadie que sufra, no hay un yo que sufra, no existe, lo que ocurre es que el sufrimiento simplemente acontece y es el yo el que se lo apropia. No hay nadie dentro del cuerpo al que le esté sucediendo nada. Es fuerte esto, ¿verdad? El sufrimiento acontece porque te sientes un individuo separado, te sientes al margen de la Totalidad, por eso sufres.

Y derivado directamente de sentirse un individuo separado de la Totalidad, muchos piensan que por sufrir serán recompensados, o bien recompensados con cosas materiales en esta vida terrenal, o recompensados en una supuesta vida después de morir; pensar en la recompensa es una maniobra del yo que se imagina que va a ser así, pero eso no son más que simples imaginaciones. 

Aunque parezca increíble, todo el mundo está liberado ya de todo. En el cuerpo no se asienta la felicidad ni el sufrimiento, en realidad el cuerpo es una caja vacía, aunque simula estar llena de muchas cosas, la ciencia más avanzada te dirá también que el cuerpo es una caja vacía. Recuerda que no es un cuerpo lo que eres. A veces pensamos que el cuerpo es el infierno, cuando si lo sabemos ver resulta que es el cielo, y es el cielo porque el cuerpo es el testigo vacío y silencioso que apunta siempre a la luz del amor que a todo se extiende. 

El cuerpo es un ciego que intuye donde está la luz aunque no pueda verla.

Recuerda: el cuerpo apunta siempre a lo que eres, pero el cuerpo no es lo que eres.

Todos los dramas de la vida se refieren al teatro de la vida en la forma, y eso no es más que un sueño, un sueño es también la persona que dice que no entiende por qué razón tiene que sufrir, también es verdad que no entender es otra forma que tiene la divinidad de jugar a este juego en la forma.

La esencia no sufre, el Ser está siempre más allá de todo sufrimiento.









Esa es la esencia



Un rótulo que debería de estar en la entrada de las escuelas, en la entrada de las casas, de las oficinas, habría que colocarlo también a la entrada de las fábricas, de las universidades, del parlamento de la nación, podría estar grabado también muy dentro del corazón del ser humano: "QUEREMOS PERMANECER EN LA FORMA, PERO NO SE PUEDE PERMANECER EN LA FORMA", ya que la forma es finita y caduca, por eso es preciso habitar en la esencia, en lo que no muere, en lo que perdura y es eterno; no es preciso salir a buscar lo que es eterno pues eso es lo que somos, esa es la esencia. La esencia es una extraordinaria energía impersonal llena de amor.







Permaneced en mi amor


"Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor". (Juan 15:9)

Misteriosas las palabras de Jesús, son palabras que me acompañan desde hace muchos años; cada cual las interpretará como desee, así es como me nace interpretarlas hoy:

No dice Jesús permaneced en ‘vuestro’ amor, dice permaneced en ‘mi’ amor, ese amor al que se refiere no es el pequeño amor interesado y condicionado, sino que claramente se está refiriendo a un amor impersonal y no condicionado; ese 'mi' no se refiere a la figura de Jesús, se refiere al Cielo, un amor no condicionado es un amor que nace del Cielo.

Los pensamientos van y vienen, las emociones vienen y van, los sentimientos también van y vienen, sin embargo el amor permanece; los pensamientos, los sentimientos y las emociones son hijos del tiempo, por lo tanto son finitos y caducos; los sentimientos, los pensamientos y las emociones forman parte de ese amor condicionado; el amor sin embargo es eterno, su naturaleza es eterna; el amor nace de la eternidad, es decir de lo no condicionado, el amor es un puente que une el cielo y la tierra.

Lo único que permanece es lo eterno.

El verdadero amor siempre Es, independientemente de cómo sean las circunstancias.







Eso que se llama "la búsqueda espiritual" (DOS)


Segunda entrega sobre eso que a menudo llamamos "la búsqueda espiritual". Estas notas fueron naciendo de los libros y de las charlas de Tony Parsons, también de las charlas de Lisa Cairns:

Nadie eligió venir aquí, simplemente sucedió, pero no hubo nadie que eligiera venir. El sueño es que creemos que elegimos, que creemos que hay una persona, un yo que elige. El cuerpo-mente es algo que está ahí, digamos que es una maravillosa marioneta divina, tú eres la divina expresión y eres por lo tanto esa maravillosa marioneta, pero para nada eres un individuo. En la Totalidad no hay nadie, sólo hay Totalidad. Estar despierto y estar dormido es en realidad la misma cosa, porque despiertos o dormidos se trata simplemente de Ser. Toda idea de autoridad está colapsando. La vida sucede, pero no hay nadie que esté ahí para vivirla. Tú no vives las experiencias, simplemente las experiencias suceden. La liberación es ver que no hay NADIE, que sólo hay vida sucediendo. La vida no te sucede a ti, la vida simplemente acontece. Tenemos una idea de lo que sería una persona sabia, es decir una persona amorosa, hermosa, de movimientos suaves y de hablar pausado que además escucha música new age y que viste de blanco, se trata sin duda de una bonita estampa imaginar algo así, pero de verdad que no tiene ningún sentido pensar en un 'prototipo' de lo que debe ser una persona espiritual. Cualquier gesto externo supuestamente espiritual no es más que cualquier otro gesto de otra naturaleza, es decir que los que invocan el OM no son más que los que no lo invocan. El Todo está siempre en todas partes. 

Cierra los ojos, intenta buscar al individuo que hay dentro, verás que no hay ningún individuo separado de la Totalidad. Quien está escribiendo esto es la Totalidad, quien lo está leyendo es también la Totalidad. No has de meditar para encontrar al Ser ya que el Ser completo está aquí y Es todo lo que existe. ¡Es tan fácil entenderlo! Nunca nadie ha hecho ningún esfuerzo para ser alguien. No hay una sola cosa que sea mejor que otra. TODO LO QUE HAY ES ESTO. Cuando lees algo es el mismo Ser el que está leyendo acerca del Ser. Estar dormido y estar despierto es lo mismo, sólo que lo diferenciamos con la mente, creemos que uno es mejor que otro, sin embargo los dos son la expresión divina.

Un terapeuta es el desarrollo de la idea de que hay un “alguien” que puede convertirse en “algo”, por eso sugieren perdonar a la madre, curar las heridas del niño interior y toda esa colección de cursilerías.

La Presencia no es un acto de la voluntad, no por pensar en la Presencia eres ya Presencia. Presencia, que es lo mismo que Unidad, quiere decir simplemente que el Ser Es; el Ser es algo que está mucho más allá del “tú”, es decir de la personalidad; el Ser es un misterio, vivir no es otra cosa que abandonarse en el aliento permanente de ese misterio.

No hay un lugar donde puedas encontrar Amor porque todo es Amor. 

El yo ve objetos separados: una mesa por un lado, un árbol por el otro, el cielo, un río…pero eso es sólo la apariencia porque lo real es que no hay nada separado del Todo.

La Consciencia no tiene nada que ver con lograr unos sueños y unos objetivos, la Consciencia es algo completamente impersonal, algo sereno, algo que está al margen de las ganancias, al margen de los éxitos, al margen también de los fracasos. Conseguir la riqueza económica es lo mismo que intentar conseguir la iluminación. Todo esfuerzo personal no es otra cosa que la persona intentando conseguir algo. No hay nada que lograr, excepto el reconocimiento profundo de que no hay que lograr nada.

El gran problema de la mente es que se hace una idea de cómo ha de ser la vida, de cómo nos tiene que ir en la vida, incluso la mente se hace una idea de cómo tiene que ser la iluminación, de cómo Dios es, la mente recrea de antemano la propia muerte y la vida después de la muerte, y el hecho real y concreto es que no sabemos nada de la vida y que no sabemos nada de la muerte. A la mente hay que acostumbrarla a que conviva con lo desconocido. Lo desconocido no sabemos lo que es. Lo desconocido está mucho más allá de cualquier tipo de pensamiento. Lo desconocido no lo podemos imaginar, por más que lo intentemos.

Mucho de lo que ofrece la espiritualidad de hoy en día tiene que ver con intentar ayudar a la persona, como si la persona fuera el centro de todo; la mente quiere hacer algo con la vida, sin saber que la mente no puede hacer absolutamente nada con la vida, si acaso será la vida la que hace algo con la mente ya que es la mente la que está inscrita en la vida y no al revés. Se oye a veces a la gente decir: “Ahora voy a hacer que mi vida funcione”, sin saber que la vida siempre ha funcionado y siempre funcionará; la vida no funciona porque tú lo digas o porque tú se lo estés pidiendo; aún cuando crees que la vida no funciona, sí que funciona pues la vida funciona siempre ya que es puro funcionamiento sin mente que la condicione.

Cuando se comprende lo esencial, el trabajo que hasta ahora era una obligación, pasa a ser una celebración. 

Cualquier cosa que pienses que has hecho en tu vida, tú nunca lo has hecho, así que relájate. Todo lo que ha sucedido en tu vida es justo lo que tenía que suceder, todo está divinamente ajustado, no hay flecos que escapen a la Totalidad. No hay un lugar al que puedas ir para escapar de la Unidad, el vientre santo de la Unidad te acoge siempre.

Nadie puede obtener eso que ya Es. 

No puede haber meditación porque no hay una persona que medite, no hay un yo que esté meditando, habrá si acaso contemplación, y ni siquiera eso, llamémoslo Silencio, bello y profundo Silencio.

El Advaita no puede ser enseñado porque es la Unidad misma. El despertar no es algo que desciende sobre la persona. Lo que tú Eres está siempre más allá de la mente.

La vida son un montón de fotos que luego la mente va juntando para poder construir una historia, pero no hay ninguna historia, sólo es que la mente lo compone de esa manera. Cualquier cosa que aparezca es una invitación para ver que sólo hay Unidad. No hay NADIE en la Totalidad. Dios juega a encontrarse a sí mismo, y lo hace tan bien que muchas veces no se encuentra a sí mismo porque le gusta jugar a perderse; andar perdidos es también un juego en la forma, el estar perdidos es el más bello juego de amor. 

No hay un yo independiente que observe los objetos sino que el que observa es también lo observado. No hay un yo independiente que se pueda iluminar sino que quien se ilumina es la propia Luz de la conciencia, se trata siempre del Ser conociéndose a sí mismo.

Yo ya soy Eso que busco.

Si la mente descubre que no hay ningún lugar al que llegar, entonces puede rendirse, entonces se pasa de una relación con la vida “personal” a una relación “impersonal”. Finalmente la liberación trae consigo la toma de conciencia de que no hay reloj, de que no hay un buscador, de que no hay gurú, de que no hay despertar ni liberación. Todo lo que hay es Ser. Eres sólo el Ser siendo, pura Eternidad.

Ya no necesitas a esta persona imaginaria que sigue y sigue haciéndose preguntas, juzgándolo todo, calculándolo todo, no has necesitado nunca a esta persona que busca maestros hasta debajo de las piedras, abandónala para siempre, deja de tener el control y ponte a vivir en el caos, un caos luminoso y lleno de honestidad con la vida; enamórate de esto que ahora Es, abandona la supuesta historia que parece dar consistencia a este alguien imaginario que parece real pero que no es real en absoluto. Quita de los ojos el filtro del yo y verás que todo se muestra en su máxima pureza.

La mente siempre quiere más, pero si consigues detener el mundo mental que no para de proyectarse y ver lo que Es, y ver también a la mente irrumpiendo con su eterna cantinela de “tiene que haber algo más que esto”, estarás contemplando el drama básico que está siendo continuamente representado y que consiste en la contemplación de lo que Es y en la consiguiente irrupción de la mente diciendo “esto no es bastante, quiero más, esto no es la iluminación, quiero más”. El dilema pues no es que el individuo comprenda o no comprenda, el dilema es el individuo mismo. Cuando el individuo se aparta, entonces irrumpe la Luz verdadera.

En la forma externa que tienen las cosas, todo puede ocurrir, sin embargo al Ser nunca le ocurre nada.

La iluminación es la vida misma. La vida está ya iluminada.

Lo que Eres no es algo que sucede en el tiempo.

La libertad está más allá de ti, la libertad está siempre más allá de lo que hay en este mundo.












Eso que se llama "la búsqueda espiritual" (UNO)




Algunos que han ahondado en el mensaje de Tony Parsons me escriben un poco asustados. ¿Asustados por qué? Porque el chiringuito del yo se viene abajo, asustados también porque eso que se llama “la búsqueda espiritual” deja de tener sentido tal como lo entendíamos hasta ahora. Por si fuera poco, justo en estos días en Madrid, un gran evento de corte espiritual (Being One) se ha tambaleado o directamente se ha venido abajo; no juzgo lo que ha pasado, simplemente constato los hechos, y los hechos son que queda seriamente cuestionada la figura del 'buscador de productos espirituales'.

Voy a transcribir parte de las notas que fui tomando mientras me fui dando de bruces con la enseñanza de Parsons, una enseñanza lúcida y radical como la vida misma. Creo que hay que leerlo con mucha calma, no es preciso consumirlo con prisa, tenemos todo el tiempo del mundo:


No hay nadie que pueda despertar porque no hay una persona como tal que despierte, no hay un “yo” que dirija nada. No hay nadie aquí excepto la Totalidad que todo lo abarca. Nada tiene que ser mejor, nada va a ir necesariamente a peor, nadie tiene que volverse bueno o malo, nadie tiene tampoco que desesperarse ni enfadarse ni empeñarse con ninguna cosa. Nunca ha pasado nada, nunca pasa nada, nunca pasará nada. La realización es tan sólo una apariencia ya que no hay una evolución espiritual en el tiempo. Nadie va nunca a ninguna parte. No hay posibilidad de elección porque no hay una persona que esté ahí para elegir. No hay pasado, no hay presente, no hay futuro. Ningún fenómeno existe. El final de todo es el final de ese yo privado que está detrás del escenario en el que estamos subidos actuando. No hemos venido aquí a encontrar nada ni a encontrarnos con nadie, hemos venido a perder si acaso nuestra estrecha visión de la existencia. Si te ves como un individuo, te verás caminando hacia alguna parte. Cuando el yo muere, justo en ese instante, entra lo ilimitado en tu corazón, entonces percibes con claridad que el mundo real es una manifestación del amor incondicional, pero ese amor está tapado por todas las obligaciones y por todos los chismorreos de la mente, también por todas las historias que tapan al verdadero Ser que camina bajo las apariencias. Las sensaciones acontecen, también los sentimientos, sólo que luego pensamos que los ha sentido y que los ha pensado el “yo”, y es que el yo es un ‘artefacto’ que reclama la autoría de todo. El yo quiere historias complicadas para poder sobrevivir, al yo no le gusta lo simple, le aburre lo sencillo. El Ser no quiere saber nada de todas esas complicaciones, el Ser no necesita saber nada ni controlar nada. El Ser no necesita educación, la educación es tan sólo para la persona. Solamente hay Totalidad, y no hay nada más que Totalidad. Cuando nos sentimos separados tratamos de acercarnos a algo que no requiere acercamiento alguno. Desde que nacemos todos los mensajes son para el individuo que tiene que convertirse en otra cosa: un buen estudiante, un buen esposo o una buena esposa, un buen hombre de negocios, una buena madre, una buena amiga… es como si todo el tiempo hubiera una sensación de que hay un individuo que necesita aprender. El despertar espiritual es algo que está más allá de la necesidad de aprender. El verdadero despertar va más allá del entendimiento. No hay nadie que necesite cambiar o convertirse en algo. La liberación no tiene nada que ver con el individuo. El despertar es morir a la ilusión de que estamos separados. Advaita (no dualismo) quiere decir que no hay nadie ahí parecido a un yo o a un individuo, no hay un sujeto que tenga que alcanzar un objeto, no hay un sujeto que tenga que alcanzar al objeto de la iluminación porque no hay ninguna iluminación que alcanzar. No hay nada que puedas o debas hacer porque aquí no hay nadie emprendiendo camino alguno. No ve el individuo, es el Ser el que ve. No existe nada parecido a la Gracia descendiendo, no hay nadie merecedor de ninguna Gracia. Vivimos siempre en la Gracia, este momento es pleno de Gracia. No hay ningún lugar donde la Unidad no esté presente, es esa Unidad la que le dice al buscador que no hay nada que buscar porque no hay nada que encontrar. La unidad está dada siempre y en todo momento. No hay líderes, no hay hombres sabios, no hay maestros y sobre todo no hay maestros espirituales de ningún tipo, lo único que hay ES ESTO, la Vida respirando y retumbando en lo más profundo del corazón. No hay más. No hay menos. No te inventes nada. Está todo inventado. Vive sin miedo, pero vive de una vez.








El grano de mostaza


Lo verdadero es simple, tan simple como el grano de mostaza del que habla Jesús en la famosa parábola que dice así:

“Otra parábola les propuso, diciendo: el reino de los cielos es semejante a un grano de mostaza que toma uno y lo siembra en su campo, y con ser la más pequeña de todas las semillas, cuando ha crecido es la más grande de todas las hortalizas y llega a hacerse un árbol, de suerte que las aves del cielo vienen a anidar en sus ramas”. (Mateo 13, 31)

No has de hacer nada para buscar al Ser pues ya eres el Ser, no tienes que plantar en tu corazón ninguna semilla más pues la pequeña semilla del Reino está ya alojada en tu corazón. Nada de lo que haces puede hacer que seas más de lo que eres pues ya eres Todo, ya eres Uno en el Todo. Vives en la Unidad desde siempre y para siempre. Para Ser en esencia no necesitas hacer nada. Por asistir unos días a un retiro, por hacer yoga o mindfulness, tu Ser no aumentará, y no aumentará porque el Ser no aumenta ya que es perfecto y completo en sí mismo. Ninguna canalización te traerá ningún mensaje nuevo. No hay partes de tu Ser que necesiten mejorar porque el Ser no mejora nunca, es imposible. La iluminación es saber que no necesitas iluminarte. Quien busca la iluminación es la iluminación misma. Buscar la iluminación es una ambición como otra cualquiera. La iluminación no es un estado aparte de lo que ya Es. No hay nada que aprender porque nunca nadie te puede enseñar nada, podrás aprender cosas y aspectos de la vida en la forma, pero no aprenderás nada con respecto a la verdad última. Cuando meditas no eres más que cuando no meditas, cuando rezas no eres más que cuando no rezas, cuando paseas no tienes que ir de una determinada manera, puedes ir como te dé la gana; no es preciso vestir de blanco, de verde o de amarillo, vístete como quieras; no tienes que hablar pausadamente, tampoco tienes que modular tu voz ni hacer movimientos lentos para hacer creer a los demás que eres muy espiritual. Por viajar a la India o al Nepal no eres más que si viajas a cualquier otro país del mundo. Por entrar en una iglesia no vas a conseguir una unción especial. Nadie te puede bendecir porque todo está ya bendecido desde siempre. Donde quiera que vayas eres ya Eso que eres y que siempre has sido. Nada de lo que hace un buscador le acerca ni un milímetro al Todo, y es que el buscador aún no ha comprendido que ya es el Todo y que no hay nada más que el Todo. No puedes buscar al Todo porque ya estás en Él. No tienes que hacer nada para alcanzar ninguna verdad ya que tu propio Ser es esa verdad. Nadie puede obtener algo diferente a eso que ya Es. Lo único que hay es el Ser siendo, lo único que existe es la Vida aconteciendo. Lo único que hay es el Silencio; es el Silencio el espacio desde el que todo nace. Así que serena tu alma, estás ya en casa, siempre estuviste en casa y siempre estarás.

Este es pues el grano de mostaza, el más increíble regalo del Cielo.







Madres



Para todas las madres, para todas las mujeres, este Gospel tan bellamente versionado (activar subtítulos).


"Tú eres la luz
y la canción de mi vida,
siempre me guías,
eres la voz que llevo dentro.
Eres mi amor,
nadie hay antes que tú.
Todo lo que soy apunta a ti..."







Ante la pregunta ¿qué voy a hacer con mi vida?



“Ante la pregunta ¿qué voy a hacer con mi vida? tú quieres saber qué hacer con ella, sin embargo nunca lo sabrás porque tú no tienes “una vida” con la que hacer “algo”. TODO LO QUE HAY ES VIDA, sin tener que hacer necesariamente nada con ella. TÚ NO TIENES UNA VIDA, TÚ ERES VIDA".




Son ocho vídeos de 10 minutos de duración cada uno. Están subtitulados. No tienen desperdicio.





Llenamos la vida de cosas



Estamos acostumbrados a llenar la vida de cosas, pero la vida no son esas cosas, de hecho la vida no son cosas, la vida no es una cosa, la vida es la pureza y la desnudez, la vida es la brisa que en nada se posa, la vida es la hierba donde nadie ha estado antes nunca tumbado, la vida es el cielo que nadie ha mirado, el río que ningún pie descalzo ha tocado, la escultura que nadie ha esculpido, el cuadro que nadie ha pintado, la palabra que nadie ha llegado a escribir, la voz que nadie ha escuchado.