Se ve Segovia



La presentación del nuevo libro "Cartas del alma desnuda" llega a Segovia, será este próximo jueves día 17 de noviembre a las 19:30 horas en la nueva Biblioteca Pública, un edificio por cierto de gran belleza y sobriedad.

Hace veinte años que vivo en esta bella tierra, he recorrido sus pueblos y he pisado sus caminos, me he encontrado también con sus gentes; el espíritu de esta tierra ha llenado mi corazón; no ha sido un camino fácil, de verdad que no lo ha sido, precisamente por eso el agradecimiento es todavía más grande. A continuación transcribo la carta número 98 del nuevo libro:


Querida Rosario,

Mientras paseábamos aquel día junto al río me preguntaste que cual era la diferencia entre la persona que está viviendo en la verdad y la que no vive aún en ella. Con mucho humor te pedí aplazar esa respuesta porque sabes que me gusta mucho la visión de ese río de montaña, además la tarde en la que fuimos a caminar estaba llena de belleza, y ya sabes que la belleza pide siempre la pureza de la contemplación. Esta carta es la contestación a tu pregunta, una pregunta que me ha tenido en danza muchos días y muchas noches.

El que no está viviendo en la verdad se toma aún a sí mismo como el hacedor de todo lo que le acontece, incluso se mira a sí mismo como “una persona”, una persona ‘distinta a todas las demás’, es decir que se ve como una entidad separada de un Todo que aún no comprende. La principal dedicación del que aún no vive en la verdad es buscar objetos y consumirlos, también las personas son para él objetos que es preciso consumir. Otra de sus tareas (seguramente la tarea principal) es acumular experiencias: experiencias sensuales, sexuales, comidas, viajes, ropas, coches, casas y un largo etcétera; esas experiencias son para él o para ella el centro de su vida. La mayor parte de la humanidad vive aún de esta manera.

Por el contrario el que vive en la verdad sabe que todo eso que piensa, lo mismo que todo eso que dice y hace, es un camino que le lleva al Ser. Para el que vive en la verdad todo es motivo de risa, no de risa despectiva y sí de risa creativa y compasiva. ¿Y por qué se ríe? Porque ha comprendido, y lo que fundamentalmente ha comprendido es a mirar la conciencia sin ningún objeto, o dicho de otra manera y para que se entienda mejor: la conciencia del que vive en la verdad no depende ya de ningún objeto externo a la propia conciencia; el que vive en la verdad ya no está pendiente de si le va bien o si le va mal, de si tal persona le quiere o le deja de querer, de si tiene más o menos dinero en su cuenta corriente, de si su prestigio ha subido o ha bajado. El que vive en la verdad ve a Dios en todo, independientemente de cómo sean las circunstancias en las que está viviendo. Aunque el que vive en la verdad vive sin lemas y sin eslogans de ninguna clase, esta frase del maestro Eckhart resume muy bien el espíritu con el que está ‘plantado’ en la vida: “No querer nada. No saber nada. No tener nada”.

Un fuerte abrazo querida amiga, quiero decirte que el aroma de ese río quedó muy dentro de mi corazón, su eterna belleza me sigue llamando.