Tras los nombres de los medicamentos


Tras los nombres de los medicamentos se esconde también la ingeniería social, y es que a través de esos nombres perfectamente pensados y diseñados, nos están hablando a la cara de la mierda que nos están metiendo. También en la creación de los nombres de los medicamentos se ríen de nosotros, lo mismo que hacen con la publicidad convencional donde muchos de los lemas o slogans son directamente insultos a las personas.

Mi padre toma bastantes medicinas. Mientras pasaba unos días con él este pasado verano, una noche mientras preparábamos juntos la cena, me quedé mirando la caja donde guarda los medicamentos, y casi sin querer comencé a darme cuenta de lo que escondían esos nombres, no todos los nombres, pero sí bastantes de ellos. Así que ha tocado mirar el Vademecum, aunque lo más importante es haberlo podido contrastar con sanitarios profesionales, y puedo decir que sí, que está totalmente confirmado: con los nombres de bastantes medicamentos se descojonan delante de nuestras narices. Estamos hablando de nombres en español y en España, pero seguro que será lo mismo en otros países y con otros idiomas. La prueba de que buscan y rebuscan los nombres, es que más o menos cada país tiene sus propios nombres para los distintos medicamentos, salvo raras excepciones. Cataluña, que está en pleno proceso ‘de desconexión’ independentista, tiene los mismos medicamentos con los mismos nombres que en el resto de los pueblos de España, ¿es que a ese ámbito no ha llegado la “normalizació lingüística?”. Pues se ve que no ha llegado, y eso que había que rotularlo todo en catalán, lo que quiere decir que ciertos ‘poderes’ están al margen de las normas, por tanto al margen de la ley. 

Vais a pasar un rato divertido, y más divertido va a ser cuando descubráis por vosotros mismos lo que se esconde detrás de otros medicamentos que seguro saltarán a la vista cuando entréis por ejemplo en una farmacia. Aquí viene una pequeña lista de algunos de ellos y lo que a mí me sugiere el nombre:

ACABEL RAPID (un antiinflamatorio). El nombre del medicamento está diciendo: “Voy a acabar rápido contigo, te voy a liquidar en un minuto”.

LAVISA (un antifúngico). Lo dice bien claro: “Saca la visa y paga”.

PROMETAX (un medicamento para el alzheimer). “Te prometen pero nunca te dan nada”.

LAMISIL (otro antifúngico todavía más potente que el anterior). “Para allá va un misil”. “Tomando este antifúngico te vas a tragar un misil”. Y es un misil tan potente que en los efectos secundarios te dice que puede producir la muerte.

BLOKIUM (un medicamento para la angina de pecho y las arritmias). Directamente te está diciendo que “Te bloquea”.

INZITAN (para el tratamiento de la ciática). “Te incitan para que lo tomes…aunque realmente no valga para nada”.

FLAMMAZYNE (para las quemaduras). “Te voy a flambear, te voy a quemar vivo. No te voy a quitar el fuego que tienes en el cuerpo, te voy a poner aún más”.

COLME (un medicamento para el alcoholismo). “Esto es el colmo”. “Te vas a poner hasta arriba, hasta que estés colmado”.

CONCERTA (un medicamento para el famoso TDH). “Han concertado darte este medicamento que no sirve para nada. Han acordado dártelo para tenerte drogado”.

CHIROMAS (vacuna antigripal). “Hace referencia a dos palabras, la primera es “chiripa” (si te hace algo va a ser de chiripa), y a “maromas” (cuerdas que te atan, que te esclavizan).

LEVITRA (para la impotencia). "Ponte a levitar aunque el efecto de la erección no te va a durar ni cinco minutos".

CARDURAN NEO (para el tratamiento de la próstata). "Menuda caradura tienen dándote algo que no te va a arreglar la próstata ni en pintura".

COMBIVIR (un antiviral). “Vas a tener que convivir con otro antiviral más que como todo el resto de antivirales no sirve para nada”.

CONTROLVAS (para la hipertensión). “Vas a ir bien controlado; no es que tu hipertensión vaya a estar controlada, es que eres tú el que va a estar controlado a partir de ahora”.

FRENADOL (el famoso antigripal). Que lo dice bien claro: “Que te frena, que te para, que te detiene”, de hecho el anuncio en televisión lo hacen con el sonido de un coche frenando en seco.

ALMAX FORTE (el famoso antiácido). Está literalmente diciendo: “Te dan fuerte hasta en el alma”. Y te dan fuerte en el alma por la cantidad de efectos secundarios que tiene este medicamento y todos los de la medicina convencional, que en realidad debería de llamarse ‘medicina industrial’ porque es un tipo de medicina pensada para beneficiar a la gran industria farmacéutica. Mi amigo Carlos dijo hace ya tiempo que a la medicina alternativa se la debería de llamar ‘medicina extraterrestre’ ya que el nombre impacta al escucharlo; aunque el nombre correcto de la medicina alternativa sería ‘medicina sagrada’ ya que es la medicina que contempla la vida como algo sagrado. No llaméis a la medicina alternativa ‘medicina holística’ porque el término holístico es una cursilería y un embrollo, por eso precisamente lo buscaron, para que tuviera un efecto negativo en quien se hiciera eco de él.