La novela y la poesía


Llevaba años pensándolo, sintiéndolo, pero hasta hace unas semanas no me puse a escribirlo:


La novela es un charco.
La poesía un regato cristalino.

La novela da vueltas para contarte algo, por eso construye metáforas, es decir ‘historias’.
La poesía viaja directamente, sin rodeos.

La novela te enreda.
La poesía te suelta.

La novela es lenguaje de la mente.
La poesía es alma, corazón.

La novela te seca.
La poesía te riega.

La novela es cerebral.
La poesía hace nacer al Ser.

La novela es ruidosa.
La poesía es calma.

La novela busca brillar.
La poesía desaparece.

La novela es para los que necesitan distraerse y estar entretenidos.
La poesía ni te entretiene ni te distrae, la poesía te lava la cara.

La novela produce alarmas.
La poesía no pretende nada.

La novela dice que tiene ojos.
La poesía se sabe ciega, por eso ve.

La novela es locuaz.
La poesía es muda.



Como ha debido de quedar clara mi filiación poética, este poema de un amigo, José María Parreño, un poema que no es ni antiguo ni moderno, ni corto ni largo, ni triste ni alegre, un poema muy sencillo y muy bello:



DESCÁLZATE...

Descálzate
los ojos: 
el mundo es un jardín 
de páginas 
o un libro 

¿qué sabría 
si no fuera por él? 

¿de quién habría aprendido 
tolerancia y bondad 
sino del suelo 
que lo mismo alimenta 
la ortiga que el jazmín? 

si no fuera por la noche 
y el alba 
¿cómo habría tenido la certeza 
de que nada termina 
de que todo termina 
de que se llora hasta la última lágrima 
y luego nos despierta 
la serenidad? 

¿cómo habría escrito versos 
sin escuchar el ritmo 
de la lluvia? 
¿cómo habría escrito prosa 
sin haber visto que la nieve contaba 
de manera distinta la ciudad?
¿de quién aprendí humor 
sino de nubes? 

¿de quién paciencia más que del almendro 
que espera el año entero 
por un día? 

¿de quién pasión más fiel 
que del torrente: 
cada deshielo 
buscando sin dudar 
el mismo cauce? 

¿generosidad de quién sino de octubre 
que marcha hacia el invierno 
derrochando en monedas 
el oro 
que ganó bajo el sol? 

¿de quién sabiduría más que del paisaje 
que en cada ocasión se las arregla 
para hacernos anhelar 
lo que inexorablemente 
le sucede?





Feliz noche de San Juan.
Feliz verano a los de este hemisferio.
Feliz invierno a los de más allá.