Enfermos muy graves que aún se mantienen en pie.


Conozco ahora mismo a varios enfermos que nadie sabe cómo siguen viviendo, quiero decir que sus cuerpos han sido llevados ‘al límite’ por la enfermedad y por los tratamientos agresivos que han recibido; sus propios médicos no encuentran relación entre unas analíticas que son un verdadero ‘desastre’, con la vida ‘normal’ que están llevando. Es un milagro verlos aún en pie. “Hace tiempo ya que tendrían que estar muertos”, se oye decir a ese subconsciente que a veces habla más que las propias palabras que salen de la boca. 

A estos enfermos no los conozco de oídas sino que trato con ellos, hablamos de vez en cuando, de vez en cuando nos vemos, a veces reímos juntos, a veces nos toca llorar. Y lloramos. Les siento muy cerca a ellos y a sus familiares. Cuatro de los cinco enfermos de los que hablo están desahuciados por la medicina convencional, y tres de esos cuatro enfermos están desahuciados desde hace ya varios años.

Me hago ahora mismo una pregunta en voz alta: "¿Cómo es que aún siguen viviendo?". Además de las terapias ‘alternativas’ que están llevando -y de las que un día hablaré- siguen viviendo porque el Amor les lleva en volandas; es tanto el Amor que hay a su alrededor, es tan potente el Amor que poco a poco ha ido brotando de su corazón, que están siendo llevados literalmente por el Amor. Viven de Amor, viven por Amor. Lo que digo es tan cierto que da pie a elaborar una teoría pero que no es una teoría porque es algo perfectamente demostrable: alguien lleno de verdadero Amor puede llegar a no morir físicamente. ¿Y por qué no muere? Morimos para ‘comprobar’ que todo es Vida, morimos para comprobar que somos Amor, si compruebas estando vivo que eres completamente Amor, entonces ya no necesitas dar ese paso, el paso de morir, un paso que pronto podría dejar de ser ‘obligatorio' y pasar a ser ‘algo opcional’. No es que consigamos vencer a la muerte como dice la ciencia porque los nuevos avances médicos lo hagan factible, venceremos a la muerte desde el Amor. La materia está muerta si no hay Amor. No se trata de hacer máquinas inmortales sin Amor, se trata de hacer verdaderos seres humanos llenos a rebosar de Amor.

Antes de morir o no morir físicamente, hay una forma de liberarse. ¿Quieres saberla? Aunque muchos la conocen ya de forma teórica, casi nadie se atreve a llevarla a la práctica: la liberación es la muerte de eso que llamamos persona o personalidad, esa es la verdadera muerte, si eso sucede en tu vida, todo lo demás se te dará como añadidura.