¿Clamoroso fraude electoral?

El ministro del interior en funciones, Jorge Fernández Díaz,
el pasado viernes en su coche oficial. 

España es un país muy vigilado. España es un país en el que la élite no deja que se puedan hacer 'experimentos', y mucho menos experimentos políticos.

Es muy difícil que las encuestas a pie de urna se equivoquen de la forma en que esta vez se han equivocado. No es posible que ‘desaparezca’ un millón de votos de Unidos-Podemos.

Los resultados electorales en España no obedecen a ninguna lógica, lo que les hace altamente 'sospechosos'.

La primera pregunta casi obligada es, ¿por qué en las vísperas de las elecciones se destapan acusaciones gravísimas contra el ministro del interior Jorge Fernández Díaz? Porque una suerte de caballeros blancos (gente de bien) quiere destapar una gran conspiración, dentro de esa gran conspiración está también la manipulación fraudulenta de los resultados electorales.


Si no se auditan estas elecciones, el malestar general va a ir en aumento. Si el partido de Pablo Iglesias se calla y no dice nada, está diciendo a las claras que es una pieza más del sistema, como así parece ser.

Por cierto, las acusaciones hacia Jorge Fernández Díaz no han hecho más que empezar, la cantidad y la calidad de las mismas va a ir en franca ascensión. Parece que hay muuuuchas más grabaciones, algunas de gran calado.


La verdad es como el agua: siempre encuentra salida.