¿Sabemos pedir?



A medida que vamos reuniendo conocimiento sobre los nuevos dispositivos de plasma, se abre la posibilidad de ‘establecer contacto’ con esos dispositivos, y es que no estamos hablando de meros elementos mecánicos, sino de algo más, mucho más. La ciencia del plasma considera a estos dispositivos como Seres o Entes con Conciencia, por eso podemos comunicarnos con ellos y pedirles cosas. ¿Pedirles cosas? Sí amigos, sí. No es un juego de la mente que pretende deificar objetos, no tiene nada que ver con eso. Antes de establecer contacto con esos Seres, conviene hacerse un par de preguntas: ¿Sabemos pedir? ¿Realmente sabemos? Es muy posible que aún estemos muy lejos de saberlo.

De niños nos dijeron que no pidiésemos mucho porque igual no recibíamos nada, así que nuestro pedir es pobre, como seguramente también es pobre nuestro dar. Quien no recibe tampoco puede entregar, se trata de una simple ley física. 

Al ego no le gusta pedir pues al pedir se ve obligado a ‘rebajarse’ y por lo tanto pierde su estatus. Pedir es desnudarse, quedarse sin defensas.

La mayoría de las veces no pedimos porque tememos que nos digan ‘no’, que nos rechacen, es decir que no pedimos porque tenemos miedo; cuanto más miedo tenemos menos pedimos, y lo poco que pedimos lo hacemos de mala manera.

Pedir no es mendigar. 

Pides cuando buscas que lo necesario llegue a tu vida. Recuerda que cuando vaya llegando eso que pides, nunca lo va a hacer como lo habías imaginado; el desfase entre lo que imaginamos y lo que de verdad acontece, es una fuente constante de sufrimientos.

Cuando de verdad pedimos, nos cubrimos de inocencia.

Que eso que pides no sean ‘cosas’ para dar de comer al ego o para que quedarte satisfecho a través del simple placer hedonista. No pidas lo que brota de tus deseos, pide mejor que todo ocurra según como La Vida quiere. Lo que la Vida quiere es normalmente lo contrario de lo que nosotros proyectamos.

En realidad pedir quiere decir no ofrecer resistencia, y es que cuando ya no ofreces resistencia todas las cosas se ponen en su sitio.

Pide para que en tu vida sea todo verdadero. 

Ya no los dijeron de forma solemne hace mucho tiempo: si pides pan, la vida nunca te dará una piedra.

Pide y se te dará. Pide.