Las creencias y las dudas


Tenemos dudas porque tenemos creencias; cuando no hay creencias ya no hay dudas. Y no estoy pensando ahora en las dudas que nacen de la religión o de la filosofía, me refiero a las dudas con respecto a una persona o a una situación concreta de la vida; cuando dudo de una persona es porque tengo creencias con respecto a esa persona, son mis creencias sobre esa persona las que me hacen dudar, también dudo porque tengo creencias sobre mí mismo. Las creencias son el peso que arrastramos y que no nos deja vivir. Sin el peso de las creencias todas las dudas desaparecen.