La política y El Quijote


Mucho se parecen la política y El Quijote. Mucho.

La política está pensada para adormecer al pueblo, algo parecido debe de ocurrir con El Quijote, una novela fofa y superficial que despierta muy poco interés en la mayoría de la gente pero de la que hablan y bociferan a todas horas; el interés que despierta El Quijote es casi siempre un interés forzado, parece que la gente tiene interés en esa novela pero no es verdad, de hecho apenas interesa. 

El Quijote, una obra de cierto valor histórico y filológico, sin embargo se trata de un texto infumable desde el punto de vista del contenido, exactamente igual que la política.

La política es muy poco interesante, al Quijote le sucede lo mismo. Llevo años pensando en esto que hoy escribo, no es un arrebato de estos últimos cinco minutos. Espero no escandalizar a nadie. Tengo ahora mismo en la mente una decena de autores que son autores de verdad y que dan cien vueltas al Quijote y a Cervantes... ¡Menudo cuento cervantino el que nos han contado y el que aún nos siguen contando!

El Quijote es una obra menor que contiene un relato desordenado e intrascendente; lo mismo sucede con la política, pues a pesar de que nos siguen diciendo que es del todo necesaria, es muy fácil ver que se está convirtiendo en algo verdaderamente insoportable por lo menos en España, país ‘asediado’ por unas nuevas elecciones, es decir un país ‘invadido’ por una nueva campaña de control mental.

¿Cómo está España ahora? Pues no nos andemos con rodeos, está como una verdadera casa de putas, por cierto que así están también la mayoría de los países del mundo. El Quijote sabe mucho de prostíbulos, seguramente por eso Luis Carlos Campos habla a las claras de lo que es El Quijote y sobre todo habla sin miedo de Cervantes. En este vídeo de media hora cuenta más de una cosa, es verdad que su estilo es muy peculiar, sin embargo recomiendo verlo porque además de reíros bastante, os dará alguna clave que ayuda a entender.

Sí, El Quijote de Cervantes es una obra muy relacionada con la prostitución, exactamente igual que la política, de hecho la mayoría de los políticos ejercen habitualmente como putas profesionales.

La clave de los políticos es que nunca hablan claro, el lenguaje que usan está ‘diseñado’ para no decir nunca nada, como no sea para anunciar recortes para el pueblo, por eso el lenguaje de los políticos es el lenguaje de la pedantería, los políticos pertenecen todos a la gran escuela de los pedantes, ahí se formaron y ahí siguen chupando del bote; también en esto se parecen mucho la política y El Quijote, comprobad por vosotros mismos que todo pedante se proyecta en el Quijote, incluso aunque no lo haya leído.

Desde niños nos han obligado a leer ese mamotreto llamado de El Quijote, igual que nos obligan a mirar como pánfilos las sucesivas campañas electorales que ofrece el circo de la política, campañas que no sirven más que para tenernos mentalmente atontados, es decir controlados. Nos han tatuado El Quijote igual que al hombre de la fotografía, así llevamos también tatuada la política, nos la han marcado a sangre y a fuego. Nos marcan como si fuésemos ganado.

Al Quijote nos lo imponen en la escuela bajo el lema: “Lee mucho El Quijote y te convertirás en un sabio”, cuando ahora ya podemos decir que eso es…¡Mentira! Lo mismo que cuando nos dicen: “Escucha a los políticos porque tienen la solución para todos los problemas”… ¡Mentira y de las gordas!

¿Qué es entonces El Quijote? Propaganda. ¿Qué es pues la política? Propaganda también. La propaganda no hace otra cosa que ‘amueblar’ nuestra cabeza con cosas absurdas y superficiales que nos impiden investigar en lo verdadero e ir a la raíz de las cosas. El Quijote es pues una distracción más, igual que la política. Cuando vives desde la Conciencia ya no puedes andar perdiendo el tiempo con novelitas decadentes. Pensadlo bien: El Quijote es la historia de un tipo que se encuentra totalmente poseído por la mente, cuando ahora la tarea es justo escapar de esa mente que todo lo absorbe. Cuando sólo hay mente siempre se impone la locura. 

Habréis visto que también en este año 2016 todo son fastos para celebrar de nuevo a Cervantes y su Quijote, los mismos fastos que se llevan a cabo con la política y con estas próximas elecciones ya amañadas. No hagáis caso. Está todo hueco. Sin sustancia.