Descansa de las formas que van y vienen


Hace tan sólo unos días un hombre que se encontraba de viaje me llamó para ver si nos podíamos ver. En las dos horas que duró el encuentro vi con claridad que estaba envuelto en un continuo proceso mental, además ese proceso estaba ‘disfrazado de espiritualidad’, algo muy común en estos tiempos que corren. Si un 'incontenible' proceso mental lo embadurnas con espiritualidad, el barrizal que se forma es considerable, así que hubo que ponerse las botas de pisar charcos para poder decir:


Estás siendo arrastrado por el mundo exterior de las formas, un mundo en cambio permanente y que nunca descansa; estás siendo secuestrado por un cerebro eléctrico y dominador, el tuyo propio, y estás siendo llevado por una idea errónea que la espiritualidad new age ha enterrado como semilla en tu corazón: alcanzar la perfección; y es que en el mundo de las formas no puede haber perfección, es imposible. La espiritualidad new age te hace creer que sí, que alcanzarás la perfección también en el mundo de las formas, pero eso no es verdad. Las formas nunca perduran, por más que nosotros queramos que perduren. Así pues, descansa de las formas que van y vienen, descansa de esos cambios que no cesan nunca. El cambio constante es una ilusión, la idea del cambio no te ayuda a despertar, en realidad te está adormeciendo. Lo que llamamos ‘experiencias de la vida’ son también formas mutables y caducas, así pues no las hagas mucho caso. Sentir te desgasta, pensar te agota, las emociones te van minando. Si de verdad hay algo perfecto en este plano de conciencia es el amor, pero no las formas que el amor crea pues éstas también son caducas. La conciencia no está contenida en un cuerpo. Los cuerpos van y vienen, pero la conciencia es estable. El ser humano no es una historia que se esté escribiendo en el tiempo, el ser humano es un aliento que está respirando en la eternidad. Nuestro cerebro, que es también mutable y caduco, nunca podrá comprender la verdadera esencia que nos vive, el cerebro a lo único que puede aspirar es a comprender intelectualmente, y es que esa comprensión va a ser siempre limitada. No estamos en la vida para tratar de entender ya que siempre ese 'entender' va a ser desde la esfera intelectual; estamos en la vida para ser, estamos para percibir sin las limitaciones de la memoria y del pensamiento. Nuestra esencia no está sujeta al tiempo. Nuestra esencia no necesita comprensión alguna. Nuestra esencia no tiene atributos. La vida misma es nuestra esencia. La vida.