De qué te vale


A lo largo de estos últimos trece años de 'vida pública', si hubiera un tema estrella que ha ido saliendo de forma ininterrumpida ha sido sin duda el tema de la muerte, pero unido al tema de la muerte y muy por encima de éste siempre ha acabado surgiendo el tema de la reencarnación; parece la reencarnación la eterna asignatura pendiente, da la sensación de que no hay descanso con este asunto, y es que por más que se intente explicar parece que siempre algo se queda en el aire.

Escuché en su momento a una mujer decir que en otra vida fue Teresa de Ávila, he escuchado también a un hombre asegurar que fue San Antonio de Pádua, y lo que más me llama la atención es que sabiendo que en otra vida fueron esos ‘supuestos personajes', no sepan ahora lo que son. ¿Sabes que fuiste San Antonio de Pádua en otra reencarnación y no tienes ni idea de lo que eres ahora? ¿De qué te vale saber aspectos de tu vida pasada si no buceas en lo que ahora mismo estás siendo? ¿No ves que la idea de reencarnarte es otra distracción más?

La idea de que nos reencarnamos nace porque nos sentimos divididos, si nos viviésemos como unidad, nunca pensaríamos que es ‘lo individual’ lo que se reencarna, si acaso lo que está todo el tiempo ‘migrando’ es Dios, la Totalidad, pero nunca el individuo, lo individual.