Vallas llenas de insultos



Hace unos días estuve en la ciudad y me encontré de frente con una valla como la que se ve en la foto, además tuve que esperar en ese lugar un buen rato, así que sin querer me quedé observando con mucho detenimiento. Aunque la palabra que se muestra es "Juntémonos", lo primero que vi fue la palabra “monos”, y de ahí salió toda la secuencia: “Juntar Monos". Beber es juntar monos; la bebida propicia que los monos se junten; al beber te conviertes en un mono que pierde su esencia humana; los borrachos se vuelven gorilas, por eso en JB nos dedicamos a emborrachar a la gente. Nos quieren juntos bebiendo porque al beber te vuelves un primate, convertido en un primate ya no guardas en ti la esencia de lo humano; con la bebida quieren que te alejes de los verdaderos valores humanos.

Además, esa “e” al revés en rojo, si se coloca hacia arriba, son unos cuernos, también son unos ovarios de mujer; a estas alturas de la película ya no es necesario explicar ciertas cosas.

A través de la publicidad se nos insulta; hay vallas llenas de insultos que casi nadie ve; en esta ocasión se nos insulta a través de una marca de whisky, pero en realidad les da igual la manera de hacerlo, el caso es insultarnos y degradarnos. Someternos.

Para los que aún alberguen dudas de porqué me da a veces por analizar publicidad, lo diré bien alto y bien claro: es con la propaganda que intentan controlar este Planeta; propaganda es la política, propaganda son los deportes masivos, los juegos electrónicos de nuestros hijos son propaganda, propaganda pura y dura es nuestra comida, nuestra ropa, nuestros coches; también la nueva espiritualidad es propaganda; si no estás despierto para ver esa propaganda te tragarás todo lo que te echen. Con la propaganda nos extraen del pecho nuestro corazón caliente y nos colocan un corazón frío de pesado metal.

La propaganda es una programación salvaje, pero si la sabes decodificar, entonces puedes salir de esa programación y mandar a la mierda todas sus locuras, locuras que ya no te interesarán y que por lo tanto ya no te afectarán.

Millones y millones de personas viven esclavas de trabajos que no les gusta hacer, pero siguen en esos trabajos porque se han creído los lemas de la publicidad que les incita a comprar cosas que para nada necesitan, la perversión máxima de un capitalismo feroz que está destruyendo la dignidad de las personas.



Un poco de contrapropaganda para equilibrar la balanza: