La rosa de zarza



Un día iba dando un paseo por los alrededores del lugar donde vivo, cuando de pronto me encontré con una rosa de zarza a la que el viento había deshojado hasta dejarla como se ve en la foto. 


Aunque a veces el vendaval de la vida nos azota y nos deja desnudos, también consigue dejar al descubierto la esencia que somos; a veces cuando más solos y más desolados estamos, es cuando más amor albergamos en nuestro corazón.



Creí que buscaba las moras negras y encontré la rosa de zarza…