El sol que son



Si muchos hombres y mujeres vivieran solos, qué distinta sería su vida, cuántas cosas verían y con qué rapidez captarían la esencia. Vivir en compañía es bello, sin duda que lo es, pero tiene el peligro del adormecimiento. El hombre y la mujer que viven solos y se entregan sin miedo a esa aventura, al final brillan, y no brillan como estrellas mediáticas, tampoco brillan para que los miren otros o para parecer interesantes, brillan como el sol que son, brillan como el sol que llevan dentro.