Breve reflexión sobre la felicidad


Hoy día se habla con demasiada facilidad de la felicidad, algo que a mí por lo menos no me gusta. En el mundillo espiritual casi todo el mundo te da consejos para que vayas detrás de la felicidad, no sé la de vídeos y libros que te hablan de cómo salir en su búsqueda, la verdad es que muy poco me interesa toda esa 'literatura'; hoy sólo quiero dejar constancia de la gran paradoja que está detrás del hecho de vivir y de ser completamente humanos, y es que cuando más feliz eres es precisamente cuando casi no sabes que lo eres, así que no se trata tanto de que ‘obtengas’ una conciencia más plena para percibir esa felicidad, como que recuperes una inocencia que seguramente has perdido.

Casi siempre nos intentan vender una felicidad basada en el placer, en el hedonismo más refinado, una felicidad que se sustenta en cosas externas y materiales, esa es sin duda una felicidad falsa, pero la felicidad que proponen en el mundillo espiritual o artístico puede ser la más falsa de todas si no te das cuenta a tiempo de que también ahí te están obligando a consumir 'productos espirituales', productos de todo tipo. 

La felicidad que ahora grita por nacer es la de la Conciencia Pura, la de la desprendida sencillez, la que vive más allá de todo lo conocido, la que explota en temblor y belleza al igual que las flores que marcan el surco del río que muestra la fotografía, Conciencia de Ser que todo lo llena con Su divina desnudez.