Tantos músicos muertos, tanta música destruida.


El 3 de febrero de 1959, apenas un mes antes de que yo naciera, Buddy Holly -una de las mayores promesas del rock and roll- se estrellaba con su avión y lo hacía junto al primer ídolo latino Ritchie Valens (creador del gran tema ‘la bamba’) y junto al también creador y cantante Big Hopper, otro autor de éxito. Por eso en 1973 el cantante Don Mclean y su “American pie” estaba declarando ante el mundo entero que ese día de 1959 fue el día en el que la música murió, o casi mejor habría que decir que ese fue el día en el que asesinaron a la música (muy atentos a la letra y al montaje de imagen que son finísimos).

Gran libro del escritor y periodista Rafael Palacios, un libro titulado “El asesinato de la música" y que he terminado de leer justo en estos días. También en estos días Rafapal ha grabado tres vídeos que son tres obras maestras hablando precisamente de la música y de algunos cantantes míticos; ha grabado los vídeos mientras tenía hackeada su página web, por eso siempre es bueno aprovechar el tiempo cuando se nos presentan dificultades, igual no puedes hacer una cosa, pero te dedicas a hacer otra, el caso es tener la maquinaria engrasada. 


En este segundo se despacha con Victor Manuel, Ana Belén y Joaquín Sabina.

Y en el tercero analiza brillantemente la trayectoria del músico Robert Zimmerman, más conocido como Bob Dylan.

¿Puede ser casualidad que grandes figuras como Janis Joplin, Jim Morrison, Bob Marley, Jimi Hendrix, Sam Cooke, John Lennon, Otis Redding, Elvis Presley, Ami Winehouse y otros murieran jóvenes y en extrañas circunstancias? ¿Por qué en todas esas muertes hay controversia y contradicciones sobre la forma en la que murieron? Estamos sin duda ante una de las grandes conspiraciones de la historia reciente. Hace tiempo que el poder oscuro sabía que la música es una forma rápida y directa de despertar, por eso nos dejaron huérfanos. Fueron eliminando a unos músicos geniales porque lo que querían era meternos esto que ahora se llama "industria musical"; querían matar lo auténtico y lo que nos hace libres para que tragásemos con esta música de plástico, la música que ahora mismo domina todo, para ello se valieron de las drogas de todo tipo, lo mismo que se valieron del asesinato premeditado.

Por vosotros va, músicos valientes y ahora desaparecidos.
Sonaréis de nuevo.