Paco Algora



En los años de vídeo televisión y cine, en esos años de vida en la gran ciudad, tuve la suerte de conocer al actor y autor Paco Algora. Nos vimos muchas veces, comimos juntos en los restaurantes pobres de la ciudad, nos escribimos cartas de aquellas que se escribían antes los amigos, paseamos juntos las calles del centro y también las calles de los barrios alejados. Paseamos mucho junto a los árboles y paseamos también mucho junto al río. Dimos paseos tranquilos, paseos sin prisa. Y hablamos. Los últimos diez años apenas tuvimos contacto. 

Paco Algora despertó en mí el amor por la lectura, y no es que yo no lo tuviera, pero me señaló a algunos autores que en aquel momento apenas nadie leía, he de nombrar de forma muy especial a Juan Ramón Jiménez, para mí el más grande poeta español de todos los tiempos. Paco Algora fue el que me dijo que Juan Ramón Jiménez no era un cursi sino la esencia del alma de la poesía. Cuánta razón tenías Paco. Juan Ramón sigue echando a mucha gente para atrás porque Juan Ramón señala y nombra a la trascendencia, sabemos ya que a algunos la trascendencia les produce alergia, seguramente por eso hay ahora tantos alérgicos.

Escribo hoy esta crónica para decir que Paco Algora me ayudó a dejar de vivir en la ciudad y a buscar un lugar tranquilo en el que Ser. Él ya entonces vivía en Vejer de la Frontera (Cádiz), de hecho nos veíamos cuando él viajaba a Madrid. Él vivía allí cerca del mar y de los jóvenes a los que enseñaba teatro. Vivía alejado del ruido y de la ansiedad por el triunfo. Yo vi a través de él que una vida distinta era posible.

Cuando conocí a Paco él estaba casi fuera del cine y fuera también de la televisión, ¿y sabéis porqué estaba fuera? Porque era un tipo espiritual, prácticamente lo mismo que me sucedió a mí, y por espiritual no entendáis un meapilas que pertenece a alguna religión determinada, no, no es eso. La persona espiritual es la que antepone el reino de los cielos al dinero, al poder, a la fama. La persona espiritual en definitiva es la que no está dispuesta a vender su alma al diablo. En esta breve entrevista se resume todo su mensaje.

Paco me ayudó a ser lo que ahora soy. Soy ahora esto por todas las veces que dije “NO”, exactamente igual que hizo él. El “no” es lo más importante que hay en la vida. Ya sé que el sí también es importante, sin embargo el “no” lo es aún más. Decir ‘no’ en realidad no es negarte a nada. Decir “no” es decir ‘quiero vivir la vida como la veo y siento’ y no como otros la ven y la sienten. Lo más bonito del ‘no’ es esto: que a veces cuando dices 'no' estás pronunciando el sí más grande.



El cuerpo de Paco Algora falleció hoy de madrugada en la ciudad de Cádiz después de haber estado 'conociendo' en tres dimensiones durante 67 años. Su espíritu inmortal vuela libre, todo el que quiera lo puede sentir. Yo quiero.