A los que se sienten perseguidos por proclamar la verdad (y especialmente a los que tienen miedo de sentirse perseguidos si la proclaman).



Todos los que tengan la valentía de proclamar la verdad serán odiados y perseguidos. No es algo nuevo esto que estoy diciendo, son palabras antiguas pronunciadas por Jesús hace ya mucho tiempo. Odiados y perseguidos por el poder establecido, naturalmente. Pero una cosa es ser odiados y perseguidos, y otra muy distinta ser quitados de la circulación o eliminados. Puedes proclamar la verdad y no por eso ser quitado de la circulación.

Muchos tienen miedo a la hora de publicar contenidos de denuncia, por eso se decantan por publicar habitualmente cosas ‘artísticas, literarias o espirituales’ ya que con ellas no comprometen su pellejo y hasta incluso pueden ganar prestigio delante de los demás. Los muros de Facebook de cada uno lo dejan bien claro. 

Cada vez hay más psicologización dentro de la nueva espiritualidad, eso ocurre porque hay miedo a denunciar al mal que viene de afuera, por eso lo más fácil es autoinculparse de todo lo que sucede, no quiero dar ejemplos concretos de los autores new age que siguen estos postulados, pero con ganas me quedo.

Entre las páginas de información independiente, es muy común ver cómo muchos se sienten perseguidos y amenazados. El síndrome del mártir en internet también es preciso revisarlo. A unos y a otros les vendrá muy bien ver esta breve charla de David Icke. Es muy pero que muy interesante cuando Icke cuenta la razón por la que aún no le han matado; no le han matado porque no pueden matarlo, así de simple. Si tú no les das el poder para que te maten, sencillamente no vendrán a por ti. Cuando te das cuenta de eso, los miedos comienzan a esfumarse.

Conviene recordar que lo que ahora estamos viviendo no es tan sólo la disolución del dinero deuda y la implantación de las energías libres, lo que ahora también está llegando es la caída del poder opresor por parte del Estado; con la caída del poder opresor por parte de los Estados, tiene que venir necesariamente el papel que se le va a dar al nuevo Estado, si es que ha de tener algún papel o si es que ha de seguir existiendo. Las crisis políticas instaladas ahora mismo en muchos países -como por ejemplo en España- tienen que ver con descubrir que ‘el mal’ no está solamente en un pequeño grupo de políticos sino en el propio Estado. Esto no se arregla llevando a cabo un simple cambio de gobierno o formando un gobierno con unos y con otros que dure cuatro días. También en Cataluña la impotencia que sienten no es porque España no les deje ser independientes, la impotencia que ahora sienten es porque saben que la van a cagar si construyen un nuevo Estado, un Estado que antes de nacer es ya completamente viejo. Si construyes un nuevo Estado pasas directamente de ser un encarcelado a ser un carcelero. Por eso la crisis ahora es tan profunda y se manifiesta de la forma en la que se está manifestando. Tiempos de muerte antes del nacimiento de una Conciencia Nueva.