Los nuevos mendigos



Los nuevos mendigos ya no son los que miran para ver lo hay dentro de los contenedores de basura, los nuevos mendigos son los que miran sin cesar en las pantallas a ver si hay algo para ellos.

¿Hay algún Whatsapp, algún Twitter, algo en Instagram o en Facebook para mí? Tengo algún correo electrónico nuevo? ¿Habrá alguien que me diga que me quiere? ¿Cuántos 'me gusta' llevas?

Pendientes siempre de algo externo mientras el interior tirita de frío.

El gran problema sigue siendo estar a solas con uno mismo.

¿Aún no tienes tu vida cimentada en la soledad? La soledad no tiene nada que ver con el aislamiento.

Tenemos la sensación de que la soledad es triste, y eso no es cierto en absoluto, lo que ocurre es que ni siquiera nos hemos atrevido a conocer de cerca la soledad. ¿Te morirás sin conocer lo que es la soledad? Sin soledad no hay caminos nuevos. Estar a solas con uno mismo es verse, sin miedo, más allá del tiempo, de este tiempo que ha de ser ‘ocupado’ constantemente con el hacer. Escapa de la tiranía del ‘tener que hacer’, rompe con eso.

No hay ninguna seguridad que nos pueda sostener. Es realmente en soledad como vivimos, como existimos, por eso es preciso aprender a sustentarse con la Presencia de uno mismo. Quietos en la Quietud. Sin más palabras que el Silencio.