No rompáis una amistad por discutir sobre política

Antonio García Trevijano


Hablar es una cosa, discutir es otra. Tengo por costumbre no discutir de política con los amigos pues con la política es muy fácil que pueda haber malos entendidos, en un minuto de 'sofoco' puedes llegar a perder una amistad. Y es que las personas están siempre por encima de sus ideas políticas. Una persona no se puede definir por las ideas que tenga sobre política, es más, creo que sobre política no hay ideas, solamente hay mentes calenturientas, mentes que se incendian en un minuto y al minuto siguiente igual ni se acuerdan de lo que han dicho.

Este apunte está motivado por la actual 'encrucijada política' que vive España, creo que es necesario dar un toque en este momento. Mientras algunos lanzan sus iras contra Podemos y Ciudadanos (estos dos partidos han sido fabricados para que continúe la misma cantinela que traíamos) no caen en la cuenta de la salvaje corrupción del PP (trama Gürtel, operación Púnica, la operación reciente en el levante español con Rita Barberá a punto de caramelo, y sobre todo Bárcenas que puede ir añadiendo nuevos 'capítulos' a la negra historia de corrupción del PP). Y ya digo que mientras algunos se despistan lanzando sus críticas contra Podemos y Ciudadanos, se olvidan de  lo que en realidad es el PSOE, no estaría mal detenerse un minuto a analizarlo. Para poder hablar de política es necesario conocer un poco de la historia reciente y haber vivido esa historia desde dentro. Antonio García Trevijano hablaba ya hace años muy claro y además sabía de lo que hablaba. De verdad que sorprende que fuera ya entonces tan exacto y tan certero, son siete minutos antológicos.

Aquí unas pinceladas de ese gran cuadro surrealista llamado Felipe González.

Es necesario ampliar la mirada y sobre todo es necesario dejar de identificarse con unos colores, con unas siglas o con el ideario de una de estas sectas a las que llaman partidos políticos. Las mujeres y los hombres libres no se mueven por consignas, solamente se mueven por impulsos del corazón. El corazón no es el lugar donde se albergan los sentimientos, el corazón es la esencia de lo eterno que mora dentro de cada uno de nosotros.

Si te mueve el deseo de trabajar por la verdad, difícilmente podrás militar en ningún partido pues los partidos habitan todos dentro de estructuras falsas. Ya va siendo hora de ponerse a trabajar en serio. La verdad no espera.