Hazte un mar en tu casa



Este apunte es un recordatorio para volver a la hidroterapia. Así pues, en una bañera con unos cien litros de agua (algo más de media bañera de las de siempre), disolver 2 kilogramos de sal marina sin refinar, de ninguna manera usar sal yodada. Dependiendo del peso de cada persona, permanecer dentro de ese ‘mar casero’ entre 15 y 17 minutos, si es que pesas entre 60 y 75 kgs; si pesas más puedes estar más minutos (tres o cuatro); si pesas menos, sales un par de minutos antes. Al acabar, ducharse con agua normal.

Esta hidroterapia es clave para equilibrar nuestro organismo, tanto si hay dolencias profundas como si hay dolencias superficiales. Conviene saber que la piel es el órgano más grande para eliminar todo tipo de deshechos. Cuando estéis pasando una mala temporada, o cuando notéis que vuestra salud se resiente, hacedlo a diario; si os encontráis bien de salud tomad la hidroterapia al menos una vez a la semana. Buscad la mejor hora del día. Es un tiempo que os regaláis. Decía el gran Carl Gustav Jung: "No está de moda dedicar tiempo a uno mismo; está muy de moda y muy bien visto dedicar tiempo a los demás, pero no a uno mismo".

Si no dispones de bañera, puedes meter los pies en un balde con agua; que te cubra por lo menos hasta los tobillos; a esa agua hay que ponerle más sal: por ejemplo 1 kg. Y estar más tiempo, una media hora.

Si nos aliamos con la hidroterapia, no nos vendrá mal repasar todo lo relacionado con la alcalinidad, esta vez lo podemos hacer a través de la excelente conferencia que el Dr. Robert Young impartió el pasado mes de julio en Barcelona. Sus libros son de una gran utilidad.