Me lo recuerdo. Te lo recuerdo.



Cuando acaba una charla pública siempre hay alguna persona que pide ‘algo concreto’ para la vida del día a día; es como si me estuviera diciendo: "Aunque nos propongas 'filosofías', que por lo menos esas filosofías nos ayuden verdaderamente en la vida que hemos de vivir". 

Sí, es verdad, es muy importante poder concretar en la materia. Pues bien, lo que viene a continuación nació con la intención de ‘incidir plenamente’ en la vida práctica, teniendo claro que no pretendo convencer a nadie de nada; y aún no siendo muy amigo de dar recetas, lo hago por amor a los que me lo pidieron.

Ha sido largo el tiempo de elaboración. Aquí está la cosecha:



Sé impecable en este plano dimensional; puedes ser si quieres un tramposo y un mentiroso, pero si eres impecable conocerás antes la paz del corazón, fuente de la dicha humana. 

Conoce y vive la intuición ya que es lo más puro que llega a ti. Vivir de forma intuitiva 'te obliga' a vivir con gran sensibilidad.

Escucha de verdad, posiblemente el mayor don de una persona sea su capacidad de escucha.

Sé servicial. 

No dejes nunca de orar; orar no es otra cosa que vivir con el corazón abierto; cuanta más apertura de corazón tengas, más vida entra en ti, más vida das, más vida proyectas. 

Acepta lo que es y lo que en todo momento llega a tu vida aunque muchas veces no lo entiendas.

Piensa habla y siente con claridad, la claridad de la mente y sobre todo la claridad que anida en el corazón hace que todos los caminos se aclaren.

Sé un guardián de la verdad. 

Vive desapegado de todo lo material, vive también desapegado de todo enganche psicológico.

No te dejes atrapar por lo negativo. 

Vive bajo el prisma del humor; nunca te rías de las personas pero sí de las situaciones; si te das cuenta, las situaciones de la vida están siempre ‘a reventar’ de humor.

Vive una vida que te permita tener independencia y libertad; si quieres permanecer verdaderamente libre, no persigas ningún fin en las cosas que haces. 

Sé atento. Permanece atento. No dejes que la apatía y la desgana te contaminen.

Vive enamorado; si no puedes o no quieres o no sabes vivir enamorado de alguien, vive por lo menos enamorado del amor y de la vida.

Cultiva el valor; la mejor forma de cultivar el valor es ser valiente. 

No busques el éxito; el mayor éxito es vivir y formar parte de la existencia. 

Sé una persona sobria y verdaderamente humilde.

Recuerda que vivir es un acto de amor.