Alberto y Pablo, dos chavalillos.



Se había creado una gran expectación con el programa de Jordi Évole en el que entrevistaba a dos supuestos candidatos a la presidencia del gobierno de España: Alberto y Pablo...¡Pero han resultado ser dos chavalillos! Dos seres humanos, por supuesto, pero dos chavalillos sin recorrido, con escasísima profundidad, apenas saben escuchar (el mayor defecto de los humanos), y su mente 'eléctrica' no les deja ni un solo hueco para respirar. Sin humor en sus venas y sin ninguna traza de que vayan a mejorar, si acaso empeorarán, de hecho están empezando a estar fulminados por el estrés, fijaos en los primeros minutos de Albert Rivera hasta que entra en el bar, no sabe qué hacer con las manos ni con el pantalón ni con la camisa. Son dos críos pequeños, muy pequeños. Y su inocencia no es de las buenas.

Están ya desgastados casi antes de empezar.

Con respecto a otros candidatos del pasado, las formas de éstos parecen distintas, pero en el fondo son las mismas de siempre: conseguir el poder y luego ya veremos. Estos hacen como hacen otros, decir una cosa para hacer justo la contraria, sin duda un viejo truco del poder.

Pablo Iglesias, para ti van estas palabras: que no te enteras con lo de la dación en pago, de verdad que no te enteras; si dices "dación en pago" estás robando a los pobres para darle el dinero a los ricos; quienes le conozcáis decidle que vea esto. Urge que lo vea y se entere de una vez.

Albert Rivera, ya sabemos que eres el preferido de la banca; Francisco Gonzalez, presidente del BBVA, lo dice sin tapujos en la segunda parte del programa. Está claro que Ciudadanos es el Podemos de derechas. Se construyen "Podemos" para perpetuar el Sistema. Ya nos hemos dado cuenta.

Y qué decir de Jordi Évole; la verdad es que ya no conseguimos verle la cara pues entre el flequillo, las gafas y la barba que le tapan por completo, en realidad no sabemos quién es y lo que representa, aunque alguna sospecha sí que tenemos.

Me hace gracia cuando Albert Rivera habla del centro y se posiciona ahí. Alberto, majo, el centro no existe, mira si tienes tiempo este artículo del Gran Wyoming.

Por cierto, lo que se vio en la tele no fue un debate, fue un combate... de boxeo naturalmente, y el árbitro era Évole; los entrevistadores de ahora lo único que tienen que hacer es separar a los contrincantes cuando la pelea dura más segundos de lo permitido...es que baja mucho la audiencia.

Queridos Alberto y Pablo, si no vibráis en el Amor y en la Verdad, no tenéis nada que hacer, quizás ganéis el mundo (el poder), pero a pesar de ganar el mundo, el impulso inicial de vuestro espíritu se acabará perdiendo. El cambio que va a acontecer no quiere nada ilusorio, no quiere ideas viejas y falsificadas, no quiere engaños; el cambio que se avecina quiere corazones verdaderos; este cambio es inminente. O conmigo o contra mí, ¿lo recordáis? O abrazáis la verdad o caéis por el precipicio (de la ignorancia).