Loquillo: el más cuerdo de todos



Algunos de mis amigos no entienden que a mí me guste Loquillo, pero me temo que es porque no le conocen, si le conocieran, si le escucharan, verían el gran músico que es y un tipo que va siempre sembrado de verdades. 

Loquillo, el loco, es ahora el más cuerdo de todos.

Mirad qué entrevista a Loquillo, ved su magnífica claridad y las evidencias que constata. Creo que la entrevista original se la hicieron en el diario ABC, aunque yo la he visto publicada en una web 'independiente'.


-Entremos al trapo. ¿Qué le parecen los últimos acontecimientos en torno al independentismo catalán?

-Mas se ha pasado de frenada y ya no sabe salir del meollo en el que se ha metido. Ha dado a los catalanes unas expectativas imposibles de materializar. Si quiere un referéndum de ese calibre tiene que ceñirse a la Ley, y eso exige el cambio en la Constitución. Lo que no es la Ley es «por mis cojones». Mas no puede dar esa imagen porque es el representante del Estado español en Cataluña. Lo que se está diciendo es: «Votemos para acabar con la democracia», ni más ni menos. Lo mismo que pedían las S.A. nazis. Cuando me preguntan lo que está pasando en Cataluña, recomiendo un libro: «Historia de un alemán». Es muy fuerte todo esto. El dinero que falta para sanidad, para empleo, para educación, se destina a asambleas y entidades cercanas al independentismo. Se amordaza a la prensa, los disidentes son excluidos, aparecen listas negras de periodistas y artistas…

-¿Como quienes?

-Antonio Orozco, Sergio Dalma, no existen para la prensa catalana. Love of Lesbian igual. Reventaron el festival Sonorama y no se mencionó en ningún medio catalán. A Estopa poco faltó para que les echaran de Cataluña por decir que no eran independentistas y ser medio extremeños. Yo soy catalán y de Barcelona, soy de los suyos, así que conmigo tienen un problema. Hay que decir las cosas claras, porque cuando empieza a haber incluso agresiones a políticos…

-¿Lo ha visto?

-Sí, sí, Pere Navarro se llevó un puñetazo a la entrada de una iglesia este domingo. Es un salto cualitativo que da un poco de miedo ya. Está claro que no es para tomárselo a broma, que es algo muy peligroso. Cuando todo esto pasa, decía, hay que empezar a reflexionar de verdad, con responsabilidad, porque si no puede ocurrir un verdadero desastre.

-En ese sentido tiene usted un pensamiento bastante independiente, valga lo paradójico del sentido de la palabra en este contexto…

-Sí porque no pienso ayudar al enfrentamiento. Ni apoyaré jamás el independentismo, ni seré el heraldo del españolismo en Cataluña. En todo caso pertenezco a una tercera Cataluña, la del sentido común. Tarde o temprano, las personas como yo seremos necesarias para reconstruir los puentes que se están rompiendo ahora mismo. Yo he recibido ofertas de ambos lados, y no los quiero ni ver. Por otro lado, me diferencio con rotundidad del discurso de los llamados artistas comprometidos, que dicen eso tan divertido de (pone tono mitinero): «La clase política es una mierda, tenemos que acabar con ellos». Ok, de acuerdo, terminamos con la clase política. Abolimos la democracia. Vale, y ahora ¿quién es el Führer? El discurso de estos personajes me parece incluso más peligroso. No sé quién me da más miedo. Chorizos hay en todos los lados, entre los músicos también. No hay que ser tan populista, hay que ser más inteligente.




Escuchad este temazo musical de Loquillo, a dúo esta vez con el gran Johnny Hallyday.