La época de la mentira



En estos últimos días varias personas me han pedido a través del correo electrónico que siga dando mi opinión sobre el proceso de independencia de Cataluña. Ya lo he hecho hace menos de un mes, creo que ya es suficiente.

Así es como preparan a los candidatos de ambos bandos para que parezcan perros rabiosos y simulen el enfrentamiento. 

Hoy solamente añadiré dos cosas, la primera es que a todas las personas que viven en Cataluña las siento como personas hermanas, se trata de un hermanamiento sincero y de corazón, lo mismo que me siento hermano de los radicales del centralismo español. Este es el momento de vivir juntos en el gran espacio de la conciencia compartida, sin sentirse separados de nada ni de nadie; es preciso vivir integrados en la paz. No es tan difícil vivir así.

La segunda cosa de la que quiero hoy hablar no tiene que ver exclusivamente con Cataluña sino con un estado general de cosas que estamos viviendo. Estoy seguro de que esta época será recordada como la época de la mentira. Ved cómo los políticos y otras gentes han sembrado la vida entera de mentiras. Sobre mentiras no puede germinar el grano nuevo. Sobre mentiras no se pueden poner los cimientos para una nueva humanidad. Hay mentiras políticas, hay mentiras económicas, hay mentiras religiosas, hay mentiras en las relaciones de pareja, hay mentiras entre los distintos miembros de una familia. Hay mentiras y más mentiras. Es como si de pronto hubiésemos descubierto que las palabras están gastadas, que se han vuelto palabras viejas, palabras que ya no tienen vida.

Si lo pensamos bien, la mentira en sí no es nada, lo que hace la mentira es romper la pureza de la mente y del corazón, la mentira impide habitar en la casa de la verdad; si no puedes vivir en la casa de la verdad, no puedes más que habitar en una casa de locos, esa es la razón de que ahora la vida exterior sea una auténtica locura.

¿Cómo poner remedio a esta enfermedad? Despertando. Despertar es algo que sólo podemos hacer desde el momento presente. Sin silencio y paz no puede haber pureza de mente y de corazón. Un ser humano que no lleve en su corazón la Pureza Absoluta no puede construir nada nuevo. Si dentro de ti ha brotado esa Absoluta Pureza, entonces dispondrás de Energía para construir lo Nuevo. Si un ser humano no lleva a cabo el encuentro consigo mismo desde esa Pureza, difícilmente lo podrá hacer con los demás. ¿Podemos comprender ahora lo que es un político desde el punto de vista psicológico? Pues un simple adolescente que aún no se ha encontrado consigo mismo, si no se ha encontrado aún consigo mismo, ¿cómo va a encontrase con los demás?



Para los que tengan curiosidad, el otro día estaba viendo un documental sobre el cantante Loquillo (una 'figura' que siempre me ha interesado) y de pronto se puso a hablar de las razones que le habían llevado a dejar de vivir en Cataluña: “Nunca podrá darse la independencia en un territorio donde al menos el cincuenta por ciento de la gente está en contra”. Recomiendo ver al menos los primeros 10 minutos del programa de la ETB, aunque ya advierto que Loquillo engancha, por lo menos a mí.


Y esto es sencillamente desternillante; el maravilloso dúo aragonés "Los gandules" cuentan qué son las fronteras, ved los primeros minutos y pillaréis todo desde el bendito humor que destilan y cómo a través del humor se pueden decir a veces cosas que no se pueden decir directamente a la cara pues podemos herir a las personas. 

Y qué decir de la viñeta del roto que hoy encabeza este apunte. Pura lucidez. Gracias Javier por enviarla.