Escuchar a la Vida



Por más que lo prediquen los de la New Age desde sus púlpitos, nosotros no somos los creadores de nuestra vida. ¿Y por qué no somos los creadores de nuestra vida? Porque el que se siente creador de su vida debería de saber que ese 'impulso de creación' es algo que fabrica el ego, y es que el ego quiere adquirir cosas, pretende cambios fabricados a través de la mente mecánica, o quiere seguridad o quiere mil cosas a la vez. Hemos de saber que para conseguir algo el ego patalea, el ego se enfada, el ego incrimina, el ego planea, el ego miente, el ego vigila, el ego interpreta…y es que el ego no es más que una permanente feria de vanidades. El ego ‘se imagina’ que está creando la vida, pero eso no es cierto. El verdadero creador es la vida misma. Si el verdadero creador es la vida misma, ¿sabes ahora ya lo que tienes que hacer? Escuchar a la vida. Como mejor puedes escucharla es abriendo un volcán de silencio en tu corazón. El silencio es revolucionario porque acaba con el ego. El silencio acaba con todas las imágenes y con todo el ruido donde el ego se esconde. Sin imágenes y sin ruido el ego desaparece. Y llega la paz. Y es que sin paz no puedes escuchar a la vida. Si no tienes paz lo único que harás será proyectar en todas las cosas el barullo de tus propios pensamientos; pero si hay paz, la vida llegará a ti como una lluvia bendita para limpiarte de todos los males.

Haz todo envuelto en Paz, no des ni un solo paso si no está en ti la Paz Verdadera.