Abre la puerta



Haz que calle todo lo conocido y abre la puerta a la inmensa luz de lo desconocido, ésa es la auténtica preparación para la muerte. 

Prepararse para la muerte no es otra cosa que vivir en la paz de la conciencia, quien muere en paz es porque esa paz ya habitaba dentro de él, una paz que no puede ser inventada por nada ni por nadie.



Dedico estas líneas a Jesús, fallecido hoy. Jesús, querido amigo, ya no será necesario saltar de rama en rama, ahora vas a estar siempre resguardado por el gran árbol de la eternidad.









El observador es lo observado



Recuerda que no es lo que vives, es eso que está detrás de todo lo que vives.

Cuando aún la vida no se ha presentado ante nosotros con toda su profundidad, ponemos mucho énfasis en vivir experiencias, incluso en acumularlas, como si las experiencias fueran el 'leitmotiv' de la propia vida; cuando nos vivimos de esa manera no damos importancia a la observación de las experiencias, y es que justamente ahí está la clave. Imagínate que estás observando una tormenta, notas el viento que la precede, notas también los rayos, los truenos, así como la lluvia posterior, lo importante no es la tormenta en sí, lo importante es la observación de la propia tormenta; tú no eres el que vive la experiencia de la tormenta y acumula esa experiencia para unirla a otras experiencias vividas, tú eres la pura observación de esa tormenta, eres eso que constata que lo observado eres tú mismo. La verdadera visión es la observación que ya no busca desplazarse a ningún lugar, que ya no busca resultado alguno. Tu Alma es de la misma sustancia que la Totalidad. Todo lo observado está en ti. El observador es lo observado.








Un proceso en tres fases



Nos pasamos muchos años intentando liberarnos de ALGO, quizás de una creencia, de un sistema de vida, de una ideología, de las injusticias… Nos podemos pasar también otro montón de años intentando liberarnos de ALGUIEN, quizás de una pareja con la que vivimos una estrecha relación, un jefe, un amigo, un familiar… sin darnos cuenta que de lo que se trataba era de liberarse de UNO MISMO. Liberarse de uno mismo es liberarse de todo lo que creíamos ser, da igual si nos dio por perseguir la riqueza material, el prestigio y la fama, o quizás el hecho de compararnos constantemente con los demás, por no hablar de la habitual identificación con el cuerpo y con la mente. La liberación significa liberarse de todo eso que pensábamos que era preciso llegar a hacer para ser alguien en la vida, liberarnos de cualquier proyección trazada por la mente, liberarse de la vida ilusoria, de la intelectualidad, así como de las banalidades del pensamiento mecánico. No te libras cuando intentas apartar lo que a ti llega de forma artificiosa, verdaderamente te libras cuando eres capaz de ‘ver’; ver es comprender, comprender es adentrarse ya en el camino firme de la sabiduría. 

Cuando nos liberamos de nosotros mismos aparece Eso que en verdad Somos.







Nos encontramos allí



¿Estás listo para conocer a Dios?
Entonces, ahora mismo, no toques nada,
ninguna idea, ni buena ni mala.
No te involucres en nada en absoluto.
Cualquier cosa que aparezca, solo déjala a un lado.
No te aferres a nada, incluyendo tu propia autoimagen.
Y no le des tanta importancia al dejar cosas.
En un momento dado las dejas a medida que llegan
pues no hay bolsillos para guardarlas.
Sé libre de toda implicación.
Sin nombre, sin molde, sin forma,
sin intención, sin sueños, sin aspiraciones.
Ni te mezcles ni te asocies con nada.
Si alguien viene y te toca en el hombro
y necesita ayuda urgentemente,
haz lo que sea necesario, pero no te identifiques.
Permanece internamente vacío. No se lo digas a nadie.
Cuando lo abandones todo, Él vendrá a tu encuentro. 
Conocerás a Aquel que es tu Ser.
Pero no serás capaz de hablar sobre ello.
No debe ser una experiencia que "tú" tienes.
El ser personal, el ego,
no debe sobrevivir a esta indagación, a este encuentro.
Así que no debe haber un alguien
que ha conseguido o logrado algo.
Sin nombre. Sin firma.
Deja que lo falso se queme o se desvanezca.
El maestro dijo: "Muere pero no estés muerto".
Lo que significa: muere a todas tus nociones personales de Dios, del mundo y de ti mismo.
Entonces encontrarás Eso que es No Nacido.
Este es tu Dios, tu Ser.
Haz esto.
Siéntate solo y simplemente permanece aquietado.
Esta es mi invitación.
No me hables a mí ni a nadie de esto.
Nos encontramos allí.


 -Mooji-











La función espiritual de los sueños



Magníficos cuatro minutos de Francis Lucille, magníficos por su sencillez y profundidad. Francis Lucille es francés y en este caso habla en inglés, así que los que lo necesiten pueden activar los subtítulos. Este es el resumen de lo que dice:

"La persona que actúa durante el día es diferente de la persona que actúa durante la noche, digamos que los sueños del día son diferentes de los sueños de la noche, aunque en ambos casos se trata también de sueños. Imagina que en tu vida diurna no estás casado y no tienes hijos, pero imagina también que en el sueño de la noche estás casado, tienes hijos y además te has divorciado cinco veces. Lo primero que hay que decir es que la Conciencia es la misma en ambos casos, el Yo profundo es exactamente el mismo, pero la identificación es diferente, también el cuerpo es diferente pues el cuerpo del día es diferente del cuerpo de la noche, por ejemplo a veces en la noche sientes que tienes alas y que vuelas; durante el día te identificas con unas cosas, durante la noche te identificas con otras, sin embargo LA CONCIENCIA ES LA MISMA. No somos el ego del día ni tampoco somos el ego de la noche, somos la Conciencia y no las cosas con las que nos identificamos. Esta sería pues la función espiritual del sueño, darnos la posibilidad de conocer nuestra naturaleza real que no es ni la naturaleza del día ni la naturaleza de la noche, sino la Conciencia que unifica ambos estados”.


La conciencia es una hoja en blanco sobre la que LA VIDA DIBUJA, los trazos dibujados van apareciendo, sin embargo el blanco de fondo sigue ahí, al final el dibujo está ya hecho y el blanco de la hoja sigue estando y siempre estará. La conciencia es esa hoja en blanco donde todo aparece y donde todo desaparece.








Como el niño



Como el niño que se entretiene con sus juguetes y se olvida del hambre y hasta del dolor, así el sabio es feliz por haberse olvidado de las nociones de "yo" y "mío".


Shankara    (Vivekachudamani 537)










El pensamiento espontáneo y el pensamiento elaborado


El pensamiento espontáneo es el que nace natural y fresco, es un pensamiento hijo de la intuición; el pensamiento espontáneo no tiene el peso de la memoria; el pensamiento de un niño es siempre pensamiento espontáneo ya que un niño no maquina ni traza planes enrevesados; el pensamiento espontáneo no se ha de confundir con el pensamiento alocado o inconsciente; el pensamiento espontáneo es la pureza misma del corazón.

El pensamiento elaborado por el contrario es el pensamiento de la mente que mide y calcula. Ningún pensamiento elaborado mejora nunca nada, más bien lo empeora todo. Desde el pensamiento elaborado sólo pueden nacer respuestas limitantes y acciones limitadas, no así desde el pensamiento espontáneo ya que éste es la acción pura desinteresada.

El pensamiento elaborado se toma a sí mismo como algo independiente, por eso a menudo se convierte en un instrumento de defensa y a veces de agresión.

El pensamiento espontáneo sabe que no sabe nada de la vida, por el contrario el pensamiento elaborado cree que sabe, justo de ahí es de donde nacen los peligros, el mayor peligro sin duda es la soberbia.

No obstante lo que eres es anterior a cualquier pensamiento, ya sea el pensamiento espontáneo o elaborado. Eres el Todo, eres la Conciencia infinita, esa es la sabiduría escondida a los poderosos y revelada a los humildes de corazón.